
El sector inmobiliario español ha comenzado el año con una evolución favorable, según reflejan los últimos datos del Índice Registral de Actividad Inmobiliaria (IRAI). Entre enero y marzo, el indicador ha registrado un aumento del 3,1%, mientras que en términos interanuales el crecimiento alcanza el 7,1%, lo que confirma una trayectoria ascendente mantenida en el tiempo. Este comportamiento positivo se explica, en gran medida, por el buen desempeño de las hipotecas y el incremento de su volumen económico. El Colegio de Registradores señala que, aunque se aprecia cierta moderación en el ritmo de crecimiento, el mercado continúa mostrando una actividad sólida y estable.
El análisis por componentes del IRAI muestra que la evolución ha sido positiva en todos los ámbitos del sector. El índice de propiedad ha crecido un 3,2%, impulsado tanto por el aumento de los precios en las compraventas como por el encarecimiento de las hipotecas. Por su parte, el índice mercantil también ha registrado un avance del 2,9%. Este crecimiento se apoya en la mejora simultánea de la actividad tanto en el sector de la construcción como en el ámbito inmobiliario, lo que refleja una evolución equilibrada entre ambos pilares del mercado.
En cuanto a la demanda, el índice de compraventas ha subido un 3,2%. Este incremento está especialmente relacionado con el encarecimiento de las operaciones, ya que el precio medio de las compraventas ha aumentado un 5,5%. A la vez, el índice de hipotecas ha crecido un 3,3%, acompañado de un notable aumento en el importe medio de los préstamos concedidos, que sube un 5,8%. Desde el lado de la oferta, la actividad también mantiene una línea ascendente. El sector de la construcción ha crecido un 3,6%, mientras que el inmobiliario lo hace de forma más moderada, con un avance del 0,6%. En conjunto, estos datos reflejan que tanto la producción de vivienda como la actividad de intermediación siguen mostrando signos de dinamismo.
Hipotecas al alza y precios que impulsan la actividad
La evolución anual ofrece una visión aún más clara del comportamiento del mercado. En el ámbito de la demanda, el importe de las hipotecas ha aumentado un 13,9%, mientras que el número de operaciones hipotecarias ha crecido un 11,6%. Esto indica no solo más actividad, sino también préstamos de mayor cuantía. Las compraventas también han experimentado un aumento del precio medio del 9,8%, aunque el número total de operaciones ha descendido ligeramente un 1,2%. Esta combinación sugiere un mercado donde el valor de las transacciones gana peso frente al volumen.
En términos generales, el índice de hipotecas ha subido un 12,7% en tasa anual, mientras que el de compraventas ha crecido un 4,2%. Estos datos refuerzan la idea de que el crédito hipotecario sigue siendo uno de los principales motores del sector. Por el lado de la oferta, el indicador de actividad mercantil ligado a la construcción y al sector inmobiliario ha avanzado un 7,5% en el último año. Destaca especialmente el comportamiento del sector de la construcción, que registra un incremento del 9,2%, por encima del inmobiliario.
El índice suavizado, que elimina factores estacionales para ofrecer una visión más estable, también mantiene una trayectoria positiva con una subida del 1,2%. Este indicador encadena ya cinco años de crecimiento continuo desde finales de 2023, lo que refuerza la idea de un ciclo expansivo prolongado. En conjunto, el Colegio de Registradores concluye que el mercado inmobiliario español sigue mostrando una dinámica favorable. Aunque se perciben señales de estabilización en el ritmo de crecimiento, la combinación de precios al alza y un mercado hipotecario activo sostiene la evolución positiva del sector en este inicio de año.

