
El grupo alicantino Greene Enterprise ha dado un nuevo paso para hacer realidad su futura planta de valorización de residuos en Puertollano (Ciudad Real) tras adquirir los terrenos municipales en los que se levantará la instalación. El proyecto, promovido a través de la sociedad Valogreene Puertollano, contempla una inversión de 20 millones de euros, como publica El Economista.
La compañía ha formalizado la compra de una parcela de 23.457 metros cuadrados situada en el polígono industrial La Nava. El acuerdo se ha firmado con el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, y supone avanzar en la planificación de una planta que tendrá como objetivo convertir determinados residuos en nuevas materias primas. La futura instalación estará dedicada a la valorización de residuos no peligrosos que ya no pueden ser reciclados mediante los métodos convencionales. A través de este proceso, Greene pretende obtener materias primas circulares que puedan volver a utilizarse en diferentes actividades industriales.
La planta tendrá capacidad para gestionar y valorizar hasta 40.000 toneladas de residuos al año. Los materiales obtenidos podrán destinarse posteriormente a sectores como el de los plásticos reciclados, las ceras o los asfaltos, de acuerdo con las características del proyecto.
Una planta basada en procesos de pirólisis
Para llevar a cabo esta transformación, Greene Enterprise empleará tecnología propia basada en procesos termoquímicos de pirólisis. De forma sencilla, este sistema permitirá someter los residuos a distintas fases de preparación antes de transformarlos para obtener nuevos productos que puedan utilizarse como materias primas secundarias.
El proceso comenzará con el pretratamiento y el secado de los residuos. Posteriormente, estos materiales pasarán por la fase de pirólisis, de la que se obtendrá aceite pirolítico que será comercializado como materia prima secundaria. El funcionamiento de la planta también contempla el aprovechamiento del gas no condensable que se genere durante el proceso. Este recurso será utilizado en las propias instalaciones para contribuir al autoabastecimiento térmico necesario para desarrollar la actividad.
De esta manera, el proyecto de Valogreene Puertollano plantea una actividad centrada en aprovechar residuos que no tienen salida mediante los sistemas habituales de reciclaje y transformarlos en recursos que puedan tener una nueva utilidad industrial. La iniciativa se enmarca así en el ámbito de la economía circular y en la búsqueda de nuevas formas de aprovechamiento de los residuos.
Construcción y generación de empleo
Una vez completados los pasos necesarios para el desarrollo de la instalación, Greene estima que serán necesarios aproximadamente 15 meses para finalizar su construcción y ponerla en funcionamiento. El proyecto tendrá también un impacto sobre el empleo tanto de forma directa como a través de las actividades relacionadas con la futura planta. La puesta en marcha de la instalación supondrá inicialmente la creación de 17 puestos de trabajo directos y estables. A estos se añadirán entre 15 y 20 empleos indirectos vinculados a servicios auxiliares, transporte, suministros industriales, asesoramiento profesional y otras actividades económicas relacionadas con el funcionamiento de la planta.
El proyecto llega a esta fase después de haber superado dos hitos administrativos relevantes para su desarrollo. Por un lado, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha concedido una declaración de impacto ambiental favorable a la iniciativa. Por otro, la Delegación Provincial de Economía, Empresas y Empleo de Ciudad Real ha declarado el proyecto como Proyecto Prioritario. Este reconocimiento pone de relieve la relevancia que las administraciones atribuyen a la iniciativa dentro del desarrollo industrial y de la economía circular en la región.
Con la adquisición de los terrenos, Greene Enterprise continúa avanzando en la puesta en marcha de Valogreene Puertollano. La parcela del polígono industrial La Nava será el emplazamiento de una planta que contará con una inversión prevista de 20 millones de euros y que tendrá capacidad para tratar hasta 40.000 toneladas anuales de residuos no peligrosos.


