
Genivs Insulae ha dado un paso decisivo en su estrategia para ampliar la oferta de vivienda asequible en España con la obtención de su primera adjudicación definitiva en Málaga. El proyecto contempla la construcción y gestión de 599 viviendas protegidas en régimen de alquiler en los distritos de Campanillas y Cruz de Humilladero. La actuación supondrá una inversión total de 87,4 millones de euros y permitirá ofrecer alquileres desde 7,95 euros por metro cuadrado. Según los datos aportados por la compañía, estas rentas se situarán aproximadamente un 45% por debajo de los precios actuales del mercado en la zona.
La iniciativa se desarrollará sobre suelo público propiedad del Ayuntamiento de Málaga, que ha sido cedido mediante una concesión administrativa de 75 años. Se trata de una de las mayores operaciones recientes de vivienda pública concesional impulsadas en la capital malagueña. El proyecto contempla la construcción de 351 viviendas de un dormitorio y otras 248 de dos dormitorios. Además, incluirá 425 plazas de aparcamiento y 464 trasteros para dar servicio a los futuros residentes.
Desde Genivs Insulae destacan que esta adjudicación supone la validación de un modelo que combina capital privado, suelo público y gestión social especializada para incrementar la oferta de alquiler asequible sin que todo el esfuerzo financiero recaiga sobre las administraciones. «Hemos tardado menos de un año en demostrar que el modelo funciona y Málaga es solo el principio de un largo trayecto», aseguró el presidente de la compañía, Rafael Angulo Ruiz, al valorar la relevancia de esta primera adjudicación.
Un modelo que busca facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda
La promoción llega en un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda, especialmente entre la población más joven. En los últimos años, el aumento de los precios del alquiler ha convertido la emancipación en un reto para muchas familias y trabajadores. La propuesta de Genivs Insulae pretende responder a esta situación mediante un sistema que la empresa define como el primer fondo europeo de infraestructuras de vivienda social que opera sobre suelo público con financiación privada regulada y una gestión orientada al impacto social.
La construcción de los edificios está prevista entre abril de 2027 y diciembre de 2028. La entrada en funcionamiento de las viviendas se producirá en enero de 2029. A partir de ese momento, el 100% del parque residencial permanecerá bajo régimen de alquiler protegido durante los siguientes 75 años. Las rentas estarán vinculadas a la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC), garantizando así su mantenimiento dentro de los límites establecidos.
Para Rafael Angulo Ruiz, el objetivo del proyecto trasciende el desarrollo de una promoción inmobiliaria convencional. El presidente de Genivs Insulae señaló que la iniciativa busca convertirse en una «infraestructura social esencial» que permita a muchos jóvenes permanecer en su ciudad y desarrollar su proyecto de vida sin verse expulsados por los elevados precios del mercado residencial. El responsable de la compañía también subrayó que la adjudicación obtenida en Málaga demuestra que la colaboración entre administraciones públicas y sector privado puede traducirse en resultados concretos cuando existe una finalidad social definida y una planificación a largo plazo.
Capital privado, gestión social y vocación de crecimiento
El modelo impulsado por Genivs Insulae cuenta con la participación de entidades especializadas en distintos ámbitos. Entre ellas se encuentra Metropolitan House, promotora centrada en vivienda asequible y protegida, así como Provivienda, organización especializada en la gestión social de viviendas y en el acompañamiento a los inquilinos. La compañía considera que este esquema permite combinar la capacidad financiera de los inversores con una gestión enfocada en las necesidades de las personas que acceden a estos inmuebles.
El consejero delegado de Genivs Insulae, Santiago Mínguez, destacó que la operación malagueña supone la consolidación de una nueva categoría de inversión con propósito social. Según explicó, el modelo tiene capacidad para atraer tanto a inversores de impacto como a aquellos que tradicionalmente buscan rentabilidad financiera. Señaló que la estructura de la iniciativa ofrece características propias de una infraestructura estable, con capacidad de adaptación a contextos inflacionistas y un comportamiento menos expuesto a los ciclos económicos. Además, afirmó que Málaga representa una ubicación estratégica para demostrar la viabilidad de la propuesta.

