
El euríbor a doce meses ha retomado su tendencia alcista durante marzo, marcando un cambio relevante en el comportamiento de las hipotecas variables en España. La tasa media provisional se sitúa en el 2,407%, una cifra que, de confirmarse al cierre del mes, implicaría el primer encarecimiento de las cuotas desde abril de 2024.
Este repunte llega tras varios meses de cierta estabilidad y supone una señal de alerta para los titulares de préstamos vinculados a este índice. Aunque la subida es moderada, rompe la dinámica de descensos o estancamiento que se había mantenido en el último año. En términos diarios, el euríbor registró este miércoles una leve caída hasta el 2,528%. Sin embargo, este descenso puntual no ha sido suficiente para evitar que la media mensual supere tanto la de febrero, situada en el 2,221%, como la de marzo de 2025, que fue del 2,398%.
Impacto directo en las cuotas hipotecarias
El aumento del euríbor se trasladará directamente a las hipotecas variables que se revisen de forma anual, que son mayoría en el mercado español. A pesar de ello, el impacto en el bolsillo de los consumidores será limitado en términos generales. Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial de un punto sobre el euríbor, el incremento será de aproximadamente 9 euros al año. Se trata de una subida poco significativa, aunque marca un cambio de tendencia tras meses de alivio para los hipotecados.
En el caso de préstamos de mayor cuantía, como uno de 300.000 euros bajo las mismas condiciones, el aumento anual rondará los 24 euros. Aunque estas cifras no representan un gran esfuerzo económico, reflejan el inicio de un ciclo que podría prolongarse en el tiempo.
Factores internacionales y previsiones económicas
El comportamiento del euríbor no se entiende sin el contexto internacional actual, marcado por la incertidumbre económica. El conflicto bélico en Irán ha generado tensiones que han impulsado al alza el precio de la energía, lo que a su vez presiona la inflación. Ante este escenario, crecen las expectativas de que los bancos centrales adopten políticas monetarias más restrictivas. Un posible aumento de los tipos de interés para contener la inflación influye directamente en la evolución del euríbor.
Así, aunque el impacto inmediato sea leve, el movimiento del índice apunta a un nuevo escenario para los hipotecados. Uno en el que la estabilidad reciente podría dar paso a un periodo de subidas progresivas en los costes de financiación.



