
El mercado de la vivienda en España sigue mostrando un fuerte movimiento, con muchos ciudadanos activos en la compra o adquisición de un inmueble durante el último año. A pesar de ello, todavía existe un grupo de la población que no ha participado en el mercado, aunque tiene planes de hacerlo en el futuro cercano. Según el informe ‘Radiografía del mercado de la vivienda en el segundo semestre de 2025’ de Fotocasa Research, el 24% de quienes no compraron ni intentaron comprar en los últimos doce meses proyecta adquirir una vivienda en los próximos cinco años, un punto más que en 2024.
María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, destaca que 2026 se perfila como otro año de gran actividad. «El mercado seguirá muy vivo gracias a los tipos de interés atractivos, aunque la falta de oferta asequible podría retrasar algunas decisiones de compra», destaca. Además, señala que factores como la mejora de la calidad de vida, la emancipación y la búsqueda de refugio y rentabilidad impulsan el interés por la vivienda en un contexto de incertidumbre económica y geopolítica.
Crece la actividad en el corto y medio plazo
En el último año, el 18% de los mayores de 18 años realizó alguna acción relacionada con la compra de vivienda, cinco puntos más que en 2024. Este grupo incluye un 5% de compradores efectivos y un 14% que intentó comprar sin finalizar la operación. Mientras tanto, el 81% de la población permaneció al margen del mercado durante los últimos doce meses, aunque muchos de ellos planean activarse en el futuro.
Dentro de este grupo, el 24% proyecta comprar en los próximos cinco años, con un 8% decidido a hacerlo en los próximos dos años y un 16% considerando un horizonte de entre dos y cinco años. Paralelamente, disminuye ligeramente la proporción de quienes descartan totalmente la compra, pasando del 49% al 47%. Otro 29% no planea comprar en cinco años, pero no cierra la puerta a hacerlo más adelante, un punto más que en 2024.
Obstáculos y razones para aplazar la compra
Entre quienes planean adquirir una vivienda, la falta de ahorro y la situación económica o laboral son los principales frenos, incrementándose ambos respecto al año anterior. La falta de ahorro sube del 33% al 36%, mientras que los problemas económicos y laborales pasan del 27% al 32%. Además, el peso de los altos precios aumenta del 25% al 27%, y quienes consideran que los precios superan su presupuesto personal suben del 23% al 26%.
Otros factores que dificultan la compra incluyen la prioridad de otros gastos, que crece ligeramente del 21% al 22%, mientras que las condiciones hipotecarias continúan mejorando, cayendo del 12% al 9%, muy por debajo del 18% registrado en 2023.
Entre quienes descartan comprar vivienda incluso a largo plazo, la situación laboral sigue siendo el motivo principal, señalado por el 38%. La incompatibilidad de precios con el presupuesto sube al 30%, y aquellos que ya cuentan con propiedades en la familia aumentan del 15% al 21%. Por su parte, quienes no quieren destinar la mayoría de sus ingresos o ahorros a una vivienda se mantienen en un 10%.




