
La plataforma paneuropea Crossbay continúa ampliando su presencia en el mercado inmobiliario español con una nueva operación centrada en el sector logístico. La compañía ha cerrado la adquisición de una cartera formada por siete activos repartidos entre Madrid, Málaga, Valencia y Murcia por un importe de 45 millones de euros, según recoge elEconomista.es.
Con esta compra, la firma refuerza su estrategia basada en la logística urbana y los espacios destinados a la última milla, un segmento que ha ganado relevancia por el crecimiento del comercio electrónico y la necesidad de contar con almacenes próximos a las grandes ciudades. Crossbay apuesta así por inmuebles situados en ubicaciones estratégicas y con capacidad para generar valor mediante una gestión activa.
La operación se produce en paralelo a la venta de un activo industrial ubicado en Borriol, en Castellón, que ha sido adquirido por Property Core FII por 12,13 millones de euros. Con esta desinversión, la compañía busca rotar parte de su cartera y liberar recursos para destinarlos a nuevas oportunidades consideradas prioritarias dentro de su estrategia.
Una apuesta consolidada por la logística urbana en España
La nueva adquisición se suma a la actividad que Crossbay ha desarrollado en España durante los últimos años, donde la compañía ha construido una posición relevante dentro del mercado de almacenes urbanos. La plataforma, impulsada por Mark Capital Management, llegó al país con una clara apuesta por este tipo de activos, especialmente aquellos situados cerca de los principales núcleos de población.
Una de sus operaciones más destacadas tuvo lugar en 2022, cuando adquirió una plataforma logística de 43.000 metros cuadrados en Montcada i Reixac, Barcelona. El inmueble, alquilado a Condis mediante un contrato de larga duración, supuso una inversión superior a los 60 millones de euros y permitió elevar la cartera española de Crossbay hasta los 12 activos. Tras aquella compra, la compañía pasó a contar con más de 150.000 metros cuadrados de superficie logística en España, distribuidos entre Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla. Este crecimiento reflejaba la intención de la plataforma de consolidarse en un mercado con una demanda creciente por parte de operadores y grandes inversores.
Meses después, Crossbay volvió a reforzar su presencia nacional con la adquisición a Thor Equities de una cartera europea compuesta por ocho activos logísticos de última milla. El portfolio incluía varios inmuebles en España, situados en Coslada, Montcada i Reixac, El Prat de Llobregat, Dos Hermanas y Vigo.
La compañía también protagonizó una de las grandes operaciones del sector cuando acordó la venta de su primer fondo paneuropeo a Prologis. La transacción, valorada en aproximadamente 1.585 millones de euros, incluía 128 activos logísticos repartidos por siete países europeos, entre ellos España.
Esta operación permitió a Crossbay materializar el valor generado durante los primeros años de desarrollo de la plataforma y confirmó el fuerte interés de los inversores institucionales por los activos logísticos urbanos. Este tipo de inmuebles se ha convertido en uno de los segmentos con mayor atractivo dentro del mercado inmobiliario europeo.
El sector logístico mantiene el interés inversor
La nueva apuesta de Crossbay por España llega en un momento en el que el mercado logístico continúa concentrando la atención del capital institucional. Aunque los niveles de inversión todavía se encuentran por debajo de los máximos alcanzados tras la pandemia, el sector mantiene una elevada actividad en los activos considerados de mayor calidad. El impulso registrado durante los últimos años estuvo relacionado con el crecimiento del comercio electrónico y con la necesidad de las empresas de disponer de más capacidad de almacenamiento y distribución. Actualmente, los inversores son más selectivos, pero siguen mostrando interés por inmuebles bien ubicados y con buenas perspectivas de demanda.
Según las estimaciones de la consultora JLL, la inversión en activos logísticos alcanzó los 779 millones de euros durante el primer semestre de 2026. El mercado está marcado por la competencia por los mejores activos y por la limitada disponibilidad de producto adecuado para las necesidades de los operadores.
España continúa siendo uno de los mercados europeos con mayor atractivo para este tipo de inversiones. Las previsiones apuntan a que la actividad podría ganar ritmo durante la segunda mitad del año, con el cierre de varias operaciones que actualmente se encuentran en negociación.

