
El mercado inmobiliario incorpora una nueva vía para quienes cuentan con parte de su patrimonio en criptoactivos. Blossom Investment Group, firma fundada por los futbolistas Dani Carvajal y Pablo Sarabia, además de Jorge Simón y David Rubio, ha alcanzado un acuerdo estratégico con Cryptopocket para facilitar que compradores e inversores puedan destinar esa liquidez a la adquisición de inmuebles y a determinados proyectos inmobiliarios.
La alianza permitirá convertir los criptoactivos en euros antes de completar la operación inmobiliaria. De esta manera, el vendedor, el promotor o el vehículo encargado de la inversión podrá recibir los fondos en euros sin tener que custodiar directamente activos digitales ni asumir la exposición a sus posibles variaciones de valor.
El objetivo no es modificar la forma habitual de comprar un inmueble o participar en una inversión inmobiliaria. La propuesta busca simplificar el paso previo de convertir el patrimonio en criptoactivos en liquidez en euros, mientras que la operación continuará sometida a los contratos, controles notariales, obligaciones fiscales y trámites registrales correspondientes.
Una solución especialmente dirigida al comprador internacional
La iniciativa pone el foco especialmente en compradores e inversores internacionales, un perfil con presencia cada vez mayor en el segmento residencial de alto valor. En estas operaciones, el patrimonio de un cliente puede encontrarse repartido entre diferentes países, monedas, entidades financieras y tipos de activos. Esta situación puede obligar a realizar distintas conversiones, transferencias internacionales y procesos adicionales para justificar el origen de los fondos. La integración entre Blossom y Cryptopocket pretende reducir parte de esa complejidad mediante una única vía de conversión entre los criptoactivos y los euros.
Además de facilitar la adquisición de inmuebles, el acuerdo contempla que el capital procedente de criptoactivos pueda dirigirse a determinados proyectos impulsados, asesorados o gestionados por Blossom. En estos casos, Cryptopocket podrá realizar previamente la conversión a euros antes de que el inversor formalice su participación en el proyecto. Cada inversión se estructurará de acuerdo con las características de cada iniciativa y con el vehículo, contrato y condiciones que correspondan. Por tanto, el uso de criptoactivos como origen de la liquidez no modifica la estructura jurídica que tenga cada operación.
David Rubio, CEO de Blossom, explica que la firma trabaja actualmente con «un perfil de cliente cada vez más internacional» y con estructuras patrimoniales «más diversificadas». Según el directivo, la alianza permite ampliar la propuesta de la compañía para quienes ya mantienen parte de su patrimonio en activos digitales y quieren destinarlo al mercado inmobiliario. La colaboración también puede contribuir, dependiendo de las características de cada operación, a reducir parte de los costes y gestiones asociados a las conversiones, las transferencias y la administración de la liquidez. El resultado dependerá de factores como la moneda de origen y las entidades que intervengan en cada transacción.
Control y trazabilidad de los criptoactivos
Uno de los elementos centrales del acuerdo es que la conversión de los criptoactivos en euros se realizará dentro de un proceso sometido a controles de identificación, comprobación del origen de los fondos, trazabilidad y cumplimiento normativo. Cryptopocket cuenta con autorización MiCA otorgada por la CNMV, según la información facilitada por las compañías.
La plataforma aplicará procedimientos de identificación de clientes y empresas, conocidos como KYC y KYB, además de medidas de prevención del blanqueo de capitales, control de sanciones y seguimiento de las operaciones. Cuando sea necesario, podrá solicitar documentación adicional para comprobar la procedencia y el recorrido de los activos utilizados.
Vicente Romero, COO de Cryptopocket, señala que el propósito de la alianza es «conectar dos mundos» que hasta ahora han tenido dificultades para integrarse. La función de la compañía será convertir los activos digitales en euros dentro de un marco «regulado, trazable y controlado», evitando que esa complejidad recaiga sobre el vendedor o el promotor.
Una vez realizada la conversión, la compraventa o inversión seguirá los procedimientos que correspondan en función de cada operación. Esto implica que deberán cumplirse las obligaciones legales y fiscales aplicables, así como los controles notariales y registrales que sean necesarios. Para Blossom, el acuerdo supone incorporar una nueva alternativa para compradores e inversores cuyo patrimonio se encuentra parcialmente en criptoactivos. Para Cryptopocket, representa la aplicación de su infraestructura de conversión entre activos digitales y dinero fiduciario a un sector como el inmobiliario.


