
Grupo Jamsa ha completado su primera operación de compraventa inmobiliaria mediante criptomonedas, un paso que sitúa a la compañía entre las promotoras españolas que ya han llevado a la práctica este sistema de pago. La operación, que ya ha sido formalizada, supone un avance dentro de la estrategia de innovación de la empresa y abre una nueva vía para quienes buscan adquirir una vivienda utilizando activos digitales.
La compañía ha confirmado que, a partir de este momento, los compradores podrán utilizar criptomonedas para adquirir cualquier activo disponible dentro de su portfolio. De esta manera, Grupo Jamsa incorpora esta opción como una alternativa adicional dentro de sus canales de pago, sin sustituir los métodos tradicionales utilizados habitualmente en el sector inmobiliario. La primera transacción se ha desarrollado con el respaldo de especialistas en diferentes ámbitos para garantizar el correcto funcionamiento del proceso. El asesoramiento legal ha sido realizado por Ceca Magán Abogados, despacho con experiencia en derecho inmobiliario y nuevas tecnologías, mientras que la operación con criptoactivos se ha ejecutado a través de Criptan, plataforma especializada en conversión y custodia de activos digitales para operaciones de alto valor.
La escritura pública de la compraventa fue autorizada por el notario Juan José Tamargo, aportando al procedimiento las garantías jurídicas propias de cualquier operación inmobiliaria convencional. Además, la operación se ha llevado a cabo teniendo en cuenta los requisitos relacionados con la normativa fiscal, la prevención del blanqueo de capitales y la trazabilidad de los movimientos.
Una nueva opción para los compradores digitales
Desde Grupo Jamsa consideran que la incorporación de las criptomonedas responde a una transformación que está afectando a distintos sectores de la economía. La digitalización de las finanzas y el aumento de la inversión internacional están impulsando la aparición de nuevas fórmulas de pago que buscan adaptarse a perfiles de comprador más tecnológicos. «Esta primera transacción no es una declaración de intenciones, es una realidad», explica Juan Antonio Mora, CEO de Grupo Jamsa. Según el directivo, la compañía ha trabajado para adaptar sus procesos y ofrecer «una vía adicional de pago» a determinados compradores, manteniendo siempre la seguridad jurídica y la transparencia como elementos fundamentales.
El uso de activos digitales en operaciones inmobiliarias responde especialmente a la demanda de algunos inversores internacionales y perfiles vinculados al ámbito tecnológico. Para la compañía, las promotoras deben estar preparadas para atender estas nuevas necesidades y ofrecer soluciones acordes con la evolución del mercado. Grupo Jamsa defiende que la llegada de las criptomonedas al sector inmobiliario no debe entenderse como un reemplazo de los sistemas existentes, sino como una ampliación de las posibilidades disponibles para compradores y vendedores. La empresa apuesta así por una estrategia de diversificación que permita atender distintos perfiles de clientes dentro de un mercado cada vez más cambiante.
La promotora ha estructurado estas operaciones bajo un modelo que busca combinar agilidad y seguridad durante todo el proceso. Para ello, cuenta con asesoramiento especializado que permite garantizar que cada fase, desde la revisión legal hasta la formalización ante notario, se desarrolla con las mismas garantías que una compraventa tradicional.
Esta iniciativa refleja el interés de Grupo Jamsa por integrar nuevas tendencias financieras dentro de un sector que históricamente ha avanzado de forma más gradual en la incorporación de herramientas digitales. La compañía considera que la economía digital y la apertura a nuevos mercados internacionales forman ya parte de la realidad de la inversión inmobiliaria. Con esta primera operación, Grupo Jamsa consolida su apuesta por la innovación y por la adaptación a las nuevas dinámicas de compra de vivienda. La empresa busca posicionarse como una promotora capaz de incorporar soluciones emergentes sin renunciar a los principios de seguridad, confianza y cumplimiento normativo que exige el mercado inmobiliario.

