
«Cuando empecé, éramos muy pocas en ciertas áreas como inversión o promoción. Ahora, no solo hay más mujeres, sino que están ocupando puestos de liderazgo y toma de decisiones», explica Carmen Panadero, managing director de Impar Capital y presidenta de Wires. El inmobiliario ha evolucionado de forma «natural» durante los últimos años, «gracias a la profesionalización del sector y a la apuesta por el talento», matiza.
Más que de «cuestión de género», la presidenta de Wires habla de «trayectoria» y opina que el verdadero reto del sector inmobiliario es «seguir impulsando el talento sin etiquetas». «Antes, era cierto que había menos mujeres en posiciones de liderazgo, pero no porque hubiera un techo de cristal, sino porque históricamente había menos mujeres en el sector. Hoy en día, las puertas están abiertas para todos y cada vez hay más mujeres en puestos clave», añade Panadero, que en esta entrevista analiza el actual panorama inmobiliario en términos de igualdad laboral.
Pregunta: ¿Existe la brecha salarial en el real estate español?
Respuesta: No lo veo como una cuestión de género, sino de trayectoria, responsabilidades y capacidades. En este sector, como en cualquier otro, los sueldos dependen de muchos factores, como la experiencia, la negociación y el valor que cada profesional aporta. En mi experiencia, si haces bien tu trabajo y generas impacto, las oportunidades llegan, independientemente de que seas hombre o mujer.
P: ¿Y el techo de cristal?
R: El sector ha cambiado muchísimo en los últimos años. Antes, era cierto que había menos mujeres en posiciones de liderazgo, pero no porque hubiera un techo de cristal, sino porque históricamente había menos mujeres en el sector. Hoy en día, las puertas están abiertas para todos y cada vez hay más mujeres en puestos clave. El verdadero reto es seguir impulsando el talento sin etiquetas.
P: Desde que comenzaste tu carrera, ¿cómo ha cambiado la presencia y el papel de las mujeres en el sector inmobiliario?
R: Ha cambiado una barbaridad. Cuando empecé, éramos muy pocas en ciertas áreas como inversión o promoción. Ahora, no solo hay más mujeres, sino que están ocupando puestos de liderazgo y toma de decisiones. La transformación ha sido enorme, y lo mejor es que ha sucedido de manera natural, gracias a la profesionalización del sector y a la apuesta por el talento.
P: En comparación con tus compañeros, ¿detectas diferencias en tu día a día en la empresa?
R: No realmente. Cada persona tiene su estilo de trabajo y su forma de gestionar, pero eso no depende del género, sino de la experiencia y la personalidad de cada uno. En mi caso, siempre me he sentido valorada por lo que aporto, y creo que esa es la clave: que el trabajo hable por sí mismo.
P: ¿Cuáles han sido los principales obstáculos que has enfrentado como mujer en este sector y cómo los has superado?
R: Los mismos que cualquier profesional: aprender a tomar decisiones difíciles, gestionar equipos y asumir responsabilidades estratégicas. En este sector, como en cualquier otro, hay momentos de presión y retos constantes, pero la clave está en la preparación, el esfuerzo y rodearte de un buen equipo.
P: ¿Hasta qué punto se esfuerzan las empresas del inmobiliario por hacer del sector un entorno laboral más equitativo?
R: Cada vez más. Muchas empresas están apostando por políticas que favorecen la conciliación, la diversidad y el desarrollo profesional de todos sus empleados. Y no porque sea una cuestión de género, sino porque se han dado cuenta de que un equipo diverso es un equipo más fuerte y competitivo.
P: ¿Cómo está evolucionando el real estate español en términos de Plan de Igualdad de Oportunidades? En 2025, ¿qué avances hemos conseguido?
R: Lo más importante es que ya no hablamos de igualdad como un objetivo, sino como una realidad. Hoy en día, las oportunidades están ahí para todos, y cada vez vemos más mujeres en puestos directivos, más visibilidad y más iniciativas para fomentar el talento sin importar el género.
P: ¿Qué cualidades consideras clave en el liderazgo dentro del real estate y cómo pueden las mujeres aportar una visión diferenciadora?
R: Más que hablar de liderazgo femenino o masculino, creo en el liderazgo basado en la capacidad de adaptación, la visión estratégica y la gestión del talento. Es verdad que muchas mujeres tienen una gran capacidad de negociación y una visión a largo plazo muy sólida, y eso aporta muchísimo al sector. Pero, al final, lo importante es ser un buen líder, sin más.
P: ¿Qué cambios o avances esperas ver en los próximos años para lograr una mayor equidad de género en el mercado inmobiliario?
R: Espero que dejemos de hablar de “equidad de género” porque ya no sea un tema pendiente. Creo que el camino que hemos recorrido es enorme y que, en los próximos años, veremos todavía más mujeres en posiciones clave, no porque sean mujeres, sino porque son grandes profesionales.
P: ¿Cuál es la gran asignatura pendiente de la igualdad en el sector inmobiliario?
R: Seguir fomentando el talento en todos los niveles. Asegurarnos de que las nuevas generaciones tienen referentes y oportunidades para crecer, sin importar si son hombres o mujeres. La clave está en seguir impulsando un sector donde lo que realmente cuente sea la capacidad y el esfuerzo.
P: ¿Qué medidas propones para que cada vez más mujeres entren a trabajar al sector inmobiliario o alcancen puestos de mayor responsabilidad?
R: Dar visibilidad a las oportunidades que ofrece el real estate y fomentar la formación en este ámbito desde edades tempranas. Muchas veces, las mujeres no llegan al sector porque simplemente no lo contemplan como una opción profesional. Si desde las universidades y escuelas de negocio se potencia su presencia, cada vez habrá más talento femenino incorporándose al sector de forma natural.
P: Si pudieras proponer una iniciativa concreta para mejorar la igualdad de género en el sector inmobiliario, ¿cuál sería?
R: Lanzaría un programa de intercambio y mentoring cruzado con otros sectores, como el financiero, el tecnológico o el industrial. A menudo, los sectores más avanzados en diversidad pueden aportar aprendizajes clave al real estate, y viceversa. Esta iniciativa permitiría que mujeres con talento en inmobiliario conocieran otras dinámicas de liderazgo y negocio, y que profesionales de otros ámbitos vieran en el real estate una opción de carrera atractiva. El conocimiento compartido siempre genera crecimiento.




