
La gestora Azora se encuentra en la fase final de una de las operaciones más relevantes del año en el sector hotelero europeo. La compañía está ultimando la venta de una importante cartera de activos pertenecientes a su fondo Azora European Hotel & Lodging (AEHL), según ha adelantado El Confidencial. El acuerdo, aún en negociación avanzada, podría cerrarse en las próximas semanas con el objetivo de completarse antes del inicio del verano.
El volumen de la transacción se sitúa en una horquilla estimada de entre 500 y 600 millones de euros. Esta cifra representa aproximadamente un tercio del valor total del vehículo de inversión, lo que da una idea de la magnitud de la desinversión. Se trata, por tanto, de un movimiento relevante dentro del proceso de maduración del fondo.
Esta operación no responde a un movimiento aislado, sino a la estrategia previamente definida por la propia gestora. El fondo AEHL fue lanzado en 2021 con una vida prevista de unos siete años, situando su horizonte de liquidación en 2028. Con ese calendario en mente, la compañía ya había anticipado la necesidad de iniciar una fase de venta progresiva de activos. En ese contexto, Javier Arús, socio responsable de Hospitality & Leisure de Azora, explicó a comienzos de año que el objetivo era desinvertir de manera ordenada. La prioridad, según trasladó entonces, pasaba por maximizar el valor de los activos y garantizar la devolución del capital a los inversores en las mejores condiciones posibles. La venta de esta cartera supone, por tanto, un paso significativo dentro de ese plan. Además, marca el inicio de una etapa más activa de rotación de activos en un fondo que ha crecido de forma notable en apenas cinco años.
Una cartera amplia repartida por el sur de Europa
El fondo Azora European Hotel & Lodging ha construido en este tiempo una de las carteras hoteleras más relevantes del sur de Europa. En total, cuenta con 54 establecimientos que suman alrededor de 13.000 habitaciones, distribuidos principalmente entre España, Italia y Portugal. En España, uno de los ejes más importantes del portfolio es MedPlaya, cadena de la que Azora controla la totalidad del capital. Este grupo opera unos 15 hoteles, la mayoría en propiedad, con cerca de 4.000 habitaciones y presencia destacada en destinos turísticos como la Costa del Sol, Cataluña o Benidorm. A ello se suman activos en la Costa Brava y establecimientos urbanos bajo la marca Latroupe en ciudades como Madrid, Barcelona y Bilbao.
En el resto de Europa, la gestora también ha reforzado su presencia con activos en Grecia, donde posee el Sheraton Rhodes Resort, y en Bélgica, tras integrar varios inmuebles en el mercado hotelero urbano de Bruselas. En Portugal, la posición es especialmente sólida en el Algarve, con resorts de referencia como Vilalara Thalassa Resort o Tivoli Vilamoura, además de hoteles en Lisboa y Oporto. Italia completa el mapa del fondo con una amplia red de resorts y complejos vacacionales repartidos entre regiones como Apulia, Sicilia, Cerdeña y Piamonte, lo que refuerza el carácter diversificado del vehículo.
Primeros movimientos de venta y nuevas operaciones
La desinversión que ahora se negocia no es el primer paso en esta dirección. Ya en febrero, Azora cerró un acuerdo con el Grupo Empresas Matutes, propietario de Palladium Hotel Group, para venderle el 75% que mantenía en tres hoteles situados en Ibiza y Sicilia.
Entre esos activos figuraban establecimientos de lujo y resorts vacacionales como Bless Ibiza, TRS Ibiza Hotel y Grand Palladium Sicilia Resort & Spa. Esta operación supuso el inicio del proceso de rotación de activos dentro del fondo y sirvió como referencia para las siguientes transacciones. Con este nuevo movimiento en marcha, Azora avanza en la reorganización de su cartera hotelera en Europa.

