El Meliá Benidorm cuenta con 526 habitaciones repartidas en dos torres de 23 plantas. La compañía no ha detallado quién le ha vendido la participación ni si la operación le abre la puerta a ampliar su presencia en el capital de la sociedad.
La inversión figura en las cuentas del primer semestre de la hotelera, en las que Meliá explica que los activos incorporados en el periodo no requieren inversiones adicionales relevantes y que espera obtener de ellos rentabilidades cash-on-cash de doble dígito, es decir, un retorno anual en efectivo superior al 10% del capital invertido.
Tres operaciones en el semestre: Benidorm, Génova y Nueva York
La entrada en el capital del Meliá Benidorm no ha sido la única operación patrimonial de la cadena en la primera mitad del año. Meliá también ha comprado el hotel Meliá Génova, en Italia, por 19 millones de euros. Se trata de un establecimiento de 99 habitaciones que la compañía ya operaba en régimen de alquiler y que ahora pasa a ser de su propiedad.
Además, la hotelera ha aportado 35,2 millones de euros para hacerse con el 20% del Innside New York NoMad, un hotel de 313 habitaciones en Manhattan. En conjunto, las tres operaciones suman más de 80 millones de euros de inversión en activos hoteleros.
El patrón es común en las tres: Meliá no ha salido a comprar hoteles nuevos para su red, sino que ha invertido en la propiedad de establecimientos que ya llevan su marca, ya sea comprando el inmueble que tenía arrendado o tomando participaciones minoritarias en las sociedades propietarias.
Un giro selectivo hacia la propiedad
Las operaciones del semestre matizan el modelo de crecimiento de Meliá, basado sobre todo en contratos de gestión y franquicia que requieren menos capital propio. Sin abandonar ese modelo, la compañía lo combina ahora con inversiones selectivas en la propiedad de activos que ya conoce y opera, y que, según sus previsiones, ofrecen retornos elevados desde el primer momento.
En el caso de Benidorm, la operación se produce en uno de los principales destinos vacacionales de España, con demanda turística nacional e internacional durante buena parte del año. Para Meliá, entrar en la sociedad propietaria de un hotel de más de 500 habitaciones en este mercado supone participar también en los beneficios inmobiliarios del activo, además de los ingresos por su gestión.
Los movimientos en la cartera coinciden con cambios en el accionariado de la hotelera, como la entrada de Stoneshield en el consejo de Meliá con casi el 10% del capital, y llegan después de un ejercicio 2025 en el que la compañía superó los 200 millones de euros de beneficio neto.
Nota metodológica · Fuentes
— 31% del Meliá Benidorm por 26,1 millones, Meliá Génova por 19 millones y 20% del Innside New York NoMad por 35,2 millones: Expansión, 10 de agosto de 2026, a partir de las cuentas semestrales de Meliá.
— Participación en la sociedad propietaria del Meliá Benidorm: El Conciso y Hosteltur, 2026.
— Operaciones anteriores de Meliá: archivo de Brains Real Estate News.


