
El Parlament de Catalunya ha aprobado este miércoles la nueva ley que regula la tasa turística, la cual entrará en vigor el próximo 1 de abril. Esta normativa establece que el 25% de los ingresos obtenidos se destinará íntegramente a políticas de vivienda de la Generalitat, mientras que el resto se incorporará al Fondo para el Fomento del Turismo. La iniciativa busca compatibilizar la actividad turística con la atención a necesidades habitacionales en la comunidad.
El proyecto, que deriva de un decreto del Govern aprobado en mayo del año pasado, contó con el apoyo de PSC-Units, ERC y los Comuns. Junts, PP, Vox y AC votaron en contra, mientras que la CUP se abstuvo. Durante la tramitación, se rechazaron enmiendas de Junts y del PP y se incorporó una proposición de ley de ERC relacionada con la misma tasa.
A partir del 1 de abril de 2026, la tasa turística aumentará de manera progresiva en toda Catalunya, excepto en Barcelona, que tendrá un régimen especial. Hasta el 31 de marzo de 2027, la tarifa máxima será de 4,5 euros por noche y, posteriormente, subirá a 6 euros. Este incremento busca equilibrar los ingresos turísticos y financiar programas sociales sin afectar la competitividad de la ciudad como destino turístico.
Medidas específicas para Barcelona y otros municipios
En Barcelona, la tasa que aplica la Generalitat se duplicará en algunos casos, alcanzando hasta 7 euros por noche en alojamientos de lujo. Además, el Ayuntamiento podrá elevar el recargo máximo de 4 a 8 euros. La ley también permite a otros municipios establecer su propia tasa complementaria de hasta 4 euros, ajustando los precios según la ubicación del establecimiento y la época del año, con el objetivo de fomentar la desestacionalización del turismo.
Con esta medida, la Generalitat pretende generar recursos estables para políticas de vivienda y promover un turismo más equilibrado en toda la región. Al mismo tiempo, se da margen a los ayuntamientos para gestionar de manera local los ingresos adicionales, adaptándolos a las necesidades de cada zona. Este enfoque combina la recaudación turística con políticas sociales, buscando un impacto positivo tanto para residentes como para visitantes.
Preocupación entre los hoteleros
El Gremi d’Hotels de Barcelona ha expresado su «gran preocupación» por el impacto que podría tener el aumento de la tasa turística y del recargo municipal en la actividad hotelera, especialmente en los segmentos más estratégicos. Su presidente, Jordi Clos, destacó la necesidad de monitorear cómo afectará esta medida para evitar una caída prolongada en la calidad del sector.
En cuanto a la actividad de 2025, los hoteleros hicieron un balance positivo, con una ocupación del 80,1% (ligeramente inferior al año anterior) y un precio medio por noche de 190,70 euros, un aumento pequeño respecto a 2024. La ocupación se estabilizó en la segunda mitad del año, aunque en niveles bajos por la tendencia a la baja desde julio de 2024, mientras que los precios crecieron de forma moderada, manteniendo un escenario equilibrado considerando la inflación.




