
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha abierto el período de audiencia pública de las bases reguladoras que establecerán las futuras ayudas destinadas a impulsar la construcción industrializada de vivienda. El plazo para presentar aportaciones permanecerá abierto hasta el próximo 27 de julio de 2026. El objetivo de esta iniciativa es crear un marco de apoyo para proyectos que permitan transformar la manera en la que se construyen las viviendas en España. Las subvenciones se concederán mediante un sistema de concurrencia competitiva, por lo que las propuestas serán evaluadas según diferentes criterios antes de recibir financiación.
Estas ayudas forman parte de las líneas estratégicas del Perte de la Industrialización de la Vivienda, una iniciativa impulsada para aumentar la capacidad productiva del sector residencial, reducir los plazos de ejecución y avanzar hacia un modelo de edificación más innovador, sostenible y asequible. La convocatoria pretende reforzar las políticas públicas relacionadas con la vivienda mediante el apoyo a la innovación, la modernización y la mejora de la calidad en la construcción residencial. Para ello, se apuesta por nuevos procesos productivos que permitan responder con mayor eficacia a las necesidades actuales del mercado de vivienda.
Los proyectos que se presenten serán valorados teniendo en cuenta aspectos como su calidad, su nivel de innovación, su impacto en la industrialización del sector, su viabilidad económica y su capacidad para favorecer la sostenibilidad, la eficiencia y la modernización de los sistemas constructivos.
Tres líneas de actuación para transformar la construcción residencial
Las ayudas estarán organizadas en tres grandes áreas de actuación destinadas a cubrir distintos ámbitos relacionados con la industrialización de la vivienda. La primera línea se centrará en la innovación en procesos y organización dentro de la construcción industrializada. La segunda estará dirigida a la innovación tecnológica, la investigación, el desarrollo y la innovación, así como a la validación industrial de nuevas soluciones aplicadas a la vivienda. Con ello se busca impulsar herramientas y sistemas avanzados que permitan mejorar la producción y la calidad de los edificios. Por su parte, la tercera estará orientada a la evaluación técnica europea y al marcado CE voluntario de productos innovadores de construcción industrializada. Esta medida pretende facilitar la incorporación al mercado de nuevos materiales y soluciones que puedan contribuir a una edificación más eficiente.
El propósito común de estas tres vías es favorecer modelos de construcción más productivos, apoyar el desarrollo tecnológico y facilitar la certificación de productos innovadores destinados al ámbito residencial. De esta forma, se pretende que la industrialización se convierta en un elemento clave para modernizar el sector. La iniciativa se integra dentro de la estrategia del Gobierno de España para utilizar la política industrial como una herramienta al servicio del derecho a la vivienda. El proyecto plantea una transformación profunda del sector de la construcción, con un modelo más eficiente, sostenible e inclusivo.
Un cambio en la forma de construir viviendas
El Perte de la Industrialización de la Vivienda tiene como objetivo que España pueda construir más viviendas, en menos tiempo y con mayores garantías de calidad y sostenibilidad. Entre sus metas se encuentra avanzar hacia un parque público de vivienda similar a la media europea. La industrialización de la construcción plantea una nueva forma de producir viviendas, basada en procesos más organizados y en una mayor incorporación de soluciones innovadoras. Según los objetivos del proyecto, este cambio permitirá reducir los tiempos de edificación entre un 20% y un 60%.
Además, la transformación del sector busca elevar la calidad de la arquitectura y de los edificios, mejorar la eficiencia energética y fomentar prácticas más respetuosas con el medio ambiente. También se pretende mejorar las condiciones laborales, reforzar la seguridad de los trabajadores e impulsar una mayor presencia de mujeres en el sector. La industrialización se presenta así como uno de los principales pilares para la evolución de la vivienda dentro del modelo de bienestar social. Para lograrlo, el proyecto apuesta por una colaboración entre empresas, administraciones públicas y otros agentes vinculados a la construcción.

