
El centro histórico de Málaga sumará una nueva actuación de rehabilitación urbana con la recuperación de un inmueble que llevaba años sin uso en Pasaje de Campos número 4-6, junto a la Plaza de la Merced. El proyecto está promovido por Take Point y las obras serán ejecutadas por Grupo Fonsán, a través de su constructora Fonsán. Después de la reforma se le dará al edificio un uso hotelero.
La intervención permitirá devolver la actividad a un edificio que fue declarado en ruina en 2005 y cuya demolición parcial se realizó en 2011. Desde entonces, únicamente se ha mantenido en pie la fachada original debido a su valor patrimonial y a su nivel de protección arquitectónica. La futura actuación contempla la construcción de un nuevo edificio respetando la fachada histórica existente. El inmueble contará con planta baja, dos alturas y espacios bajo cubierta, dentro de una parcela de 495 metros cuadrados y una superficie construida total de 1.457,78 metros cuadrados.
Desde la promotora destacan que el proyecto busca adaptar el edificio a las necesidades actuales de habitabilidad y eficiencia energética. Además, la actuación incorporará nuevos sistemas de seguridad y modernización técnica para adecuar el inmueble a los estándares actuales.
Un proyecto que conservará la identidad histórica del edificio
Uno de los aspectos centrales de la intervención será la conservación de la fachada original, catalogada con protección arquitectónica de Grado II. El diseño también se ajusta a las exigencias urbanísticas recogidas en el Pepri Centro y en la normativa del BIC Conjunto Histórico de Málaga. La actuación prevé mantener distintos elementos originales del edificio, entre ellos barandillas, carpinterías, revocados y cromatismos tradicionales. De esta manera, el proyecto pretende integrar el nuevo uso del inmueble respetando la identidad arquitectónica del entorno.
Las obras incluirán la ejecución de un nuevo sistema estructural y la adecuación de la fachada existente. También se instalarán sistemas de climatización, ventilación, electricidad, telecomunicaciones y protección contra incendios. José María Rueda, COO de Take Point, subraya que la operación tiene un significado especial para la compañía por su ubicación y por el valor patrimonial del edificio. «Para Take Point supone un reto especialmente ilusionante afrontar un proyecto de estas características en pleno centro histórico de Málaga», explica.
El responsable de la promotora destaca además que la recuperación del inmueble permitirá revitalizar una zona que llevaba años afectada por el abandono del edificio. Según señala, la intervención contribuirá a «aportar valor al entorno» y a impulsar la regeneración urbana del área «desde el respeto a los elementos patrimoniales y a la identidad del edificio». Rueda también pone el foco en la colaboración entre ambas compañías durante el desarrollo del proyecto. «Compartimos una misma visión sobre cómo abordar proyectos complejos, combinando rigor técnico, sensibilidad urbana y compromiso con la calidad», añade.
Grupo Fonsán refuerza su apuesta por la rehabilitación urbana
Con esta adjudicación, Grupo Fonsán consolida su presencia en Málaga y refuerza su actividad en proyectos de rehabilitación y transformación de edificios históricos. La compañía cuenta con experiencia en actuaciones residenciales de alta complejidad y mantiene una línea de trabajo centrada en la recuperación de inmuebles para nuevos usos. Desde la empresa destacan que este tipo de proyectos permiten modernizar el entorno urbano al tiempo que se protege el patrimonio arquitectónico. El objetivo es compatibilizar innovación y calidad constructiva con la conservación de elementos históricos relevantes.
El director general de Grupo Fonsán, Enrique Sánchez, considera que este nuevo proyecto supone un paso más en la relación profesional entre ambas firmas. «Este nuevo encargo representa mucho más que la continuidad de un proyecto: supone la consolidación de una relación basada en la confianza, el rigor y la visión compartida entre Take Point y Grupo Fonsán», afirma. Recalca además la complejidad de la intervención debido al valor histórico del edificio y a las exigencias técnicas de la actuación. «Afrontamos la rehabilitación de este edificio histórico con la responsabilidad y el entusiasmo que merece una actuación de tal complejidad y singularidad», apunta.

