
El mercado inmobiliario español ha arrancado 2026 con una dinámica claramente positiva en términos de valoración. Según el informe ‘Tendencias CBRE en Valoraciones Mid Year 2026’, todas las tipologías de activos analizadas registran incrementos de valor en el primer semestre, consolidando así el cambio de tendencia iniciado en 2024. Pese a un entorno marcado por la incertidumbre macroeconómica y geopolítica, la evolución es homogéneamente al alza. Sin embargo, el comportamiento no es igual en todos los segmentos, ya que los activos de mayor calidad, el suelo residencial y el residencial en rentabilidad (PRS) concentran las principales subidas. El informe apunta a un mercado que avanza hacia una fase de mayor estabilidad, aunque con diferencias notables según producto y ubicación.
Desde CBRE, se destaca que este ciclo de crecimiento se apoya en fundamentales sólidos de demanda y en la escasez de oferta en determinados segmentos. En palabras de Fernando Fuente, responsable de Valoraciones en España, «el punto de inflexión se ha consolidado», aunque advierte de que la recuperación «no es homogénea» y depende en gran medida de la calidad del activo y su localización.
El suelo residencial y el PRS lideran el crecimiento del mercado
El suelo residencial se ha convertido en el principal motor de revalorización inmobiliaria en este arranque de año. La falta de suelo finalista y la fuerte demanda residencial han impulsado los precios en todas las zonas analizadas. En el primer semestre de 2026, la Costa del Sol lidera las subidas con un +5%, seguida de Madrid (+4%), Barcelona (+3,5%), el Arco Cantábrico (+3%) y el Levante (+3%). En términos interanuales, los incrementos son aún más significativos, con subidas del +11,5% en Barcelona, +11% en la Costa del Sol y +10% en Madrid.
El residencial en rentabilidad (PRS) también muestra un comportamiento muy sólido. En los primeros seis meses del año avanza un +3,37% y acumula un +9,37% en el último año. Este segmento se ve impulsado por la reactivación del crédito y una demanda estructural fuerte, aunque condicionada por la escasez de producto disponible.
El segmento de high street también mantiene una evolución positiva, con una revalorización media del +2% en el semestre. Madrid registra un +2,06% y Barcelona un +1,90%, reflejando el interés sostenido por las mejores ubicaciones comerciales, pese a la limitada oferta disponible. En el ámbito de los activos alternativos, las residencias de estudiantes crecen un +2,3% en el semestre y un +4,9% en el último año. Las residencias de mayores avanzan un +1,4% en el periodo, confirmando la fortaleza de ambos segmentos, aunque con una oferta insuficiente frente a la demanda existente.
Oficinas, retail, hoteles y logística: recuperación gradual y selectiva
El mercado de oficinas confirma su recuperación con una revalorización del +1,46% en el semestre y del +3,54% interanual. El comportamiento es desigual: los activos prime lideran el crecimiento con un +3,22%, mientras que las ubicaciones periféricas muestran estabilidad tras varios ajustes previos. En retail, los centros comerciales y parques de medianas registran un incremento medio del +1,36% en el semestre. Los centros regionales dominantes destacan con un +2,48%, apoyados por la mejora de afluencias y ventas, que crecen un 3,6% y un 6,6% respectivamente.
El sector hotelero mantiene una evolución positiva, con una subida del +1,63% en el semestre y del +3,53% en el último año. El segmento urbano crece ligeramente más que el vacacional, apoyado en el buen comportamiento del turismo y en la mejora de los resultados operativos. Por su parte, el sector logístico también avanza con solidez, aunque en fase de estabilización. La revalorización media semestral es del +1,31%, con Madrid (+1,44%), Barcelona (+1,27%), Valencia (+0,89%) y Zaragoza (+1,65%) mostrando avances moderados. En el último año, el incremento alcanza el +3,87%.
En conjunto, el informe de CBRE refleja un mercado inmobiliario que continúa recuperando valor de forma generalizada, pero con un patrón cada vez más claro: la calidad del activo y la localización son determinantes en la velocidad y la intensidad de la revalorización.

