
El Parlamento Europeo aprobó una serie de recomendaciones para afrontar la creciente crisis de la vivienda en la Unión Europea. Entre las principales propuestas destacan incentivos fiscales, menos burocracia administrativa y un refuerzo del sector de la construcción. El informe, elaborado por la comisión especial creada para estudiar el problema, recibió el respaldo del pleno con 367 votos a favor, 166 en contra y 84 abstenciones. La institución comunitaria advierte de que el acceso a una vivienda digna se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales del continente.
Desde la Eurocámara se subraya que «millones de europeos sufren condiciones de vida precarias debido a la crisis de la vivienda». Por ello, los eurodiputados piden medidas a nivel europeo que ayuden a frenar el aumento de precios y la escasez de viviendas disponibles.
Impulso a la construcción y ayudas para viviendas asequibles
El documento plantea reforzar el apoyo a la construcción y a la renovación de viviendas como una de las claves para aliviar la presión del mercado. En este sentido, se propone que el futuro Plan de Vivienda Asequible destine fondos específicos para mejorar la eficiencia energética de edificios residenciales. La iniciativa pretende contribuir también a reducir la llamada pobreza energética, que afecta a numerosos hogares europeos. Según el Parlamento, la rehabilitación de viviendas puede mejorar las condiciones de vida y reducir los gastos energéticos de las familias.
Los eurodiputados también reclaman que exista una «proporción adecuada» de vivienda pública y social en los distintos Estados miembros. Al mismo tiempo, el texto condena la «ocupación ilegal de viviendas» y pide medidas más estrictas para proteger a los propietarios. Otro aspecto abordado es el impacto de los alquileres turísticos de corta duración. El informe señala que la futura legislación europea deberá garantizar «un equilibrio en el desarrollo del turismo» y el acceso a viviendas asequibles para los residentes.
Además, la Eurocámara considera que los países y las autoridades locales deben disponer de flexibilidad para aplicar medidas adaptadas a su realidad. Los mercados inmobiliarios varían mucho entre territorios, por lo que las soluciones no pueden ser idénticas en toda Europa.
Incentivos fiscales y simplificación administrativa
Entre las propuestas más destacadas figura la creación de una fiscalidad basada en incentivos para hogares con ingresos medios y bajos. También se plantea eliminar determinadas tasas en la compra de la primera vivienda y adoptar medidas que faciliten el acceso a alquileres de larga duración. El Parlamento también pide revisar las normas sobre ayudas estatales para facilitar la inversión pública en vivienda social. Esta reforma debería aplicarse, según el texto, respetando al mismo tiempo la diversidad de los mercados nacionales.
Otra de las prioridades es reducir la burocracia en el sector de la construcción mediante un paquete de simplificación administrativa. El objetivo es acelerar los proyectos y facilitar que se construyan más viviendas en menos tiempo. El informe también reclama reforzar el sector de la construcción apostando por productos innovadores y sostenibles. Entre las propuestas se incluye establecer requisitos mínimos de origen para componentes fabricados dentro de la Unión Europea.
El autor del informe, el eurodiputado popular Borja Giménez Larraz, advirtió que «los jóvenes y las familias sufren porque Europa carece de viviendas». También señaló que si los permisos urbanísticos tardan años en concederse, «los precios seguirán subiendo». Por su parte, la presidenta de la comisión especial, la eurodiputada socialista italiana Irene Tinagli, subrayó que «la vivienda es una prioridad social fundamental». Según explicó, la Eurocámara ha presentado «soluciones prácticas e innovadoras a esta urgente crisis social y económica».




