
El sector de la construcción ha advertido de que la escalada de precios de las materias primas derivada de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán podría repercutir directamente en el coste de la vivienda. Las empresas temen que este escenario genere retrasos en las obras, paralizaciones de proyectos e incluso el abandono de algunas actuaciones.
La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha trasladado esta preocupación durante la presentación del I Congreso de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones (IC2). Su presidente, Pedro Fernández Alén, alertó de que el encarecimiento de materiales y energía podría afectar tanto a la vivienda como a las infraestructuras. Subrayó que el sector ya venía soportando una fuerte presión en los costes desde hace años. Según explicó, muchos materiales acumulan subidas cercanas al 45% desde 2021, un aumento que comenzó con los problemas de suministro tras la pandemia y que se agravó posteriormente con la guerra en Ucrania.
«La previsible escalada del precio de algunas materias primas y materiales de construcción podría incrementar los costes de producción para las empresas», señaló. A su juicio, el contexto actual vuelve a situar al sector en un escenario «incierto y fluctuante».
El impacto en los costes y en la vivienda
El presidente de la CNC recordó que el coste de la obra nueva ya ha subido más de un 32% entre 2020 y 2025. Este incremento, explicó, puede trasladarse a los precios finales si la situación internacional continúa tensionando los mercados de energía y materiales. Además, advirtió de que la falta de mecanismos para actualizar los contratos públicos agrava el problema. «Cuando no se ajustan los contratos públicos a los precios del mercado pueden producirse retrasos, abandonos de obras y ralentizaciones», afirmó.
Por este motivo, la patronal insiste en la necesidad de reformar la contratación pública. El objetivo sería introducir un sistema de revisión de precios que tenga en cuenta factores como el coste de la energía y ofrezca mayor estabilidad a las empresas. La preocupación es mayor si se tiene en cuenta el déficit de vivienda que arrastra España. El sector estima que faltan alrededor de 700.000 viviendas, una cifra que obliga a mantener el ritmo de construcción para evitar mayores tensiones en el mercado inmobiliario.
Infraestructuras, defensa e innovación
La CNC también ha destacado la importancia de reforzar las infraestructuras en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. Fernández Alén señaló que la inversión en defensa no se limita a la compra de armamento, sino que incluye el fortalecimiento de infraestructuras críticas. «La inversión en defensa no se reduce a la compra de tanques, misiles o armamentos», afirmó. También implica, añadió, mejorar las infraestructuras que garantizan la seguridad nacional y la capacidad de respuesta ante posibles amenazas.
El debate también se extendió al ámbito de la innovación tecnológica en la construcción. César Maurín, director de Digitalización, Innovación e Infraestructuras de la CEOE, señaló que el sector aún se encuentra por detrás de otras actividades económicas. Actualmente, solo el 11,4% de las empresas de la construcción utiliza inteligencia artificial. La cifra es inferior a la de la industria, los servicios o el sector tecnológico, lo que refleja un margen amplio para avanzar en digitalización.
Maurín también destacó que únicamente el 26% de las empresas del sector emplea análisis estratégico de datos. Este porcentaje contrasta con el de otros sectores, donde el uso de estas herramientas supera ampliamente el 40% o incluso el 70% en el ámbito tecnológico.



