
M&G Real Estate, parte del negocio de mercados privados de M&G Real Estate ha cerrado la adquisición del hotel Travelodge Poblenou en Barcelona por alrededor de 50 millones de euros. La operación se ha realizado en nombre del M&G European Property Fund, un vehículo de inversión inmobiliaria con un valor de unos 4.800 millones de euros, considerado el mayor fondo inmobiliario de capital variable de Europa, excluido el Reino Unido.
Esta compra supone un hito relevante para la estrategia del fondo, ya que se trata de su primera inversión dedicada exclusivamente al sector hotelero. La operación llega después de una reciente inversión de 239 millones de euros en activos residenciales en Barcelona y Madrid, dentro del segmento de living. Con este movimiento, M&G refuerza su presencia en la península ibérica, donde ya gestiona una cartera inmobiliaria diversificada valorada en torno a 1.200 millones de euros.
Barcelona, donde se ubica el activo, continúa consolidándose como uno de los grandes polos urbanos de Europa. La ciudad combina turismo internacional de alto volumen, viajes de negocios y el crecimiento del distrito tecnológico 22@, que ha convertido la zona en un foco de atracción para empresas innovadoras, start-ups y talento global. Este contexto contribuye a una demanda sostenida de alojamiento durante todo el año.
Una apuesta por el sector hotelero en Barcelona
El hotel adquirido está situado en Poblenou, uno de los barrios con mayor dinamismo económico y urbanístico de la ciudad. El establecimiento cuenta con 250 habitaciones y está operado por Travelodge Hoteles España, S. L. bajo un contrato de arrendamiento a largo plazo, lo que aporta estabilidad a los flujos de ingresos del activo. Además, el inmueble dispone de buenas conexiones de transporte con las principales áreas culturales, comerciales y de ocio de Barcelona. Esta accesibilidad refuerza su atractivo tanto para turistas como para viajeros de negocios, en un entorno urbano en constante transformación.
Uno de los factores clave de la inversión es el contexto regulatorio de la ciudad. La normativa urbanística restrictiva limita la construcción de nuevos hoteles, mientras que la prohibición prevista de los alquileres de corta duración a partir de 2028 podría reforzar aún más la demanda de alojamiento hotelero tradicional. Según M&G, este equilibrio entre oferta limitada y demanda sostenida permite una mayor capacidad de fijación de precios a largo plazo.
Estrategia de inversión y visión del fondo
Desde la gestora, el enfoque de la inversión se centra en la estabilidad de los ingresos y la diversificación del riesgo. Simon Ellis, gestor del M&G European Property Fund, explicó que en un contexto global más incierto, el objetivo es apostar por activos capaces de generar rentas fiables a largo plazo. «El sector hotelero juega un papel importante dentro de una cartera diversificada», señaló Ellis, destacando su exposición a factores estructurales como el turismo, los viajes de negocios y el crecimiento urbano. Añadió que, cuando estos activos cuentan con contratos sólidos y buenas credenciales de sostenibilidad, «pueden aumentar la resiliencia y la diversificación entre regiones y clases de activos».
En la misma línea, Federico Bros, responsable de inversión y gestión de activos para la península ibérica en M&G Real Estate, subrayó que la operación representa una oportunidad única en un mercado con escasez de oferta hotelera. En sus palabras, se trata de «un hotel singular, arrendado a un inquilino institucional, en uno de los mercados europeos con mayor restricción de nueva oferta». También destacó que, junto a las recientes operaciones en el sector living, la compañía gestiona actualmente activos por valor de unos 1.200 millones de euros en España y Portugal, distribuidos entre logística, residencias, retail, oficinas y hoteles. Esta diversificación, afirmó, refuerza su posicionamiento en la región.
La operación ha contado con el asesoramiento de Pérez-Llorca, Knight Frank, Arcadis y Ramboll, consolidando así una transacción que refuerza el interés institucional por el mercado hotelero de Barcelona y el posicionamiento de la ciudad como destino clave para la inversión inmobiliaria europea.

