
La plataforma italiana Mediterra DataCenters ha elegido Cataluña para iniciar su actividad en España con la construcción de un centro de datos en Montmeló (Barcelona). La compañía, especializada en infraestructuras digitales en el sur de Europa, refuerza así su estrategia de expansión mediterránea. El proyecto supondrá la implantación de su modelo de instalaciones modulares y de alta eficiencia en el mercado español.
El futuro complejo contará con 8 megavatios (MW) de capacidad destinada a equipos informáticos sobre una superficie aproximada de 9.700 metros cuadrados. La empresa ya ha asegurado una conexión eléctrica de 12 MW en un enclave situado en pleno corazón industrial catalán. La puesta en marcha está prevista para el segundo semestre de 2027.
Desde la compañía destacan que la elección de Barcelona responde a su creciente papel como nodo digital del sur de Europa. «Barcelona representa un paso natural en nuestra estrategia de crecimiento mediterránea», subraya Emmanuel Becker, consejero delegado de Mediterra DataCenters. El directivo añade que la economía digital española «está en plena expansión» y que la capital catalana se consolida como punto de referencia para nuevas cargas tecnológicas.
Un polo digital en expansión en el sur de Europa
La llegada de Mediterra se produce en un contexto de fuerte transformación del mapa europeo de centros de datos. La demanda de servicios en la nube, inteligencia artificial y computación de alto rendimiento está impulsando el desarrollo de nuevas infraestructuras en el sur del continente. Barcelona figura entre los enclaves que más capacidad proyectan incorporar en los próximos años.
El centro de datos de Montmeló estará preparado para soportar aplicaciones de alta densidad, como inteligencia artificial y computación de alto rendimiento (HPC). Incorporará sistemas de refrigeración líquida pensados para adaptarse a futuras generaciones de hardware. Según la empresa, el diseño modular permitirá añadir nuevos espacios a medida que crezca la demanda.
La instalación funcionará con energía 100% renovable y utilizará un sistema de refrigeración de circuito cerrado que evita el consumo masivo de agua. El refrigerante no se expulsa ni se repone, lo que reduce el impacto ambiental frente a tecnologías tradicionales. Además, los generadores de respaldo operarán con HVO100, un combustible libre de fósiles que disminuye la huella de carbono.




