
Lone Star ha decidido dar por cerrado uno de sus grandes proyectos en el mercado inmobiliario español. El fondo estadounidense ha puesto en marcha la venta ordenada de los activos que aún permanecen en Coral Homes, la sociedad creada hace ocho años junto a CaixaBank para gestionar la cartera de activos inmobiliarios heredados de la etapa de crisis financiera, como publica El Confidencial.
La operación marca el desenlace de una estrategia iniciada en 2017, cuando el fondo adquirió a CaixaBank una cartera de activos inmobiliarios problemáticos, conocidos en el sector como ‘ladrillo tóxico’, y constituyó junto al banco una plataforma conjunta para su gestión y desinversión progresiva. Aquella cartera partía de unos 7.000 millones de euros brutos, aunque las ventas realizadas desde entonces, en muchos casos con descuentos significativos, han reducido sustancialmente su tamaño.
Hoy, el volumen restante se sitúa en torno a los 1.000 millones de euros, un nivel que ha llevado a Lone Star a acelerar el proceso de salida. Para ello, ha contratado a la firma de banca de inversión Alantra, que será la encargada de organizar la venta de los activos aún bajo el paraguas de Coral Homes. El movimiento supone un cambio de fase: de una gestión prolongada de activos inmobiliarios a una liquidación más directa. Según fuentes del mercado, el proceso ya ha entrado en una etapa avanzada, con la recepción de ofertas preliminares por parte de varios inversores internacionales.
Despierta interés en el mercado
Entre los interesados figuran algunos de los grandes nombres del capital riesgo especializado en este tipo de operaciones, como Apollo Capital, Fortress y Cerberus. Sin embargo, las cifras planteadas hasta el momento no alcanzan las expectativas del vendedor, lo que complica una resolución inmediata y abre la puerta a un proceso de negociación más largo o incluso a fórmulas alternativas de desinversión.
Uno de los elementos clave de la operación es que Coral Homes controla Servihabitat, una de las principales compañías de servicios inmobiliarios en España, encargada de la gestión y comercialización de activos tanto propios como de terceros. A través de esta plataforma se gestionan carteras de entidades como Sareb o Kutxabank, además de inversores internacionales como Apollo o Lynx.
Precisamente Servihabitat se ha convertido en uno de los activos más sensibles del proceso. Lone Star ya intentó en el pasado desprenderse del servicer en dos ocasiones sin éxito, y ahora vuelve a explorar su venta en un contexto marcado por la concentración del sector, donde los grandes operadores buscan crecer mediante adquisiciones. La complejidad de la operación no solo reside en el precio, sino también en la dependencia de los contratos que sustentan el negocio de Servihabitat. Su viabilidad está estrechamente ligada a la continuidad de la cartera de Coral Homes, lo que obliga a los potenciales compradores a evaluar con cautela el riesgo de la transacción.
En paralelo, la estructura accionarial facilita la operación: Lone Star posee el 80% de Coral Homes, mientras que CaixaBank conserva el 20% restante. Esta distribución permite al fondo estadounidense liderar el proceso de venta sin bloqueos relevantes por parte de su socio bancario. El resultado final de la desinversión tendrá impacto en las cuentas de CaixaBank, aunque su magnitud dependerá del precio que finalmente se logre cerrar en el mercado.
En el plano corporativo, la compañía también ha vivido cambios recientes en su dirección. El pasado marzo, Lone Star reorganizó la cúpula de Coral Homes con el nombramiento de Félix Llopis como presidente, en sustitución de Mark Hannan, figura histórica del fondo. Un movimiento interpretado en el sector como parte del cierre ordenado de una etapa que ahora entra en su fase final.

