
La SCPI francesa Iroko Zen ha adquirido el edificio de oficinas donde se encuentra la sede de Konecta, situado en la Avenida de la Industria 49, en Alcobendas (Madrid). La operación ha sido asesorada por Iroko Iberia y pone de relieve el creciente protagonismo de las SCPI en el mercado inmobiliario español en los últimos años.
La transacción ha contado con la intermediación de BNP Paribas Real Estate, que también ha asistido al comprador, Iroko, durante el proceso de due diligence y la negociación del contrato de compraventa. Este tipo de mandatos subraya el papel clave del asesoramiento especializado en un entorno donde la rapidez en la ejecución, el acceso a activos de calidad y la experiencia internacional resultan decisivos.
El inmueble está completamente arrendado a Konecta mediante un contrato de larga duración con un plazo obligatorio de 12 años. Esta estructura contractual proporciona estabilidad en los ingresos y refuerza el atractivo del activo para inversores institucionales que buscan rentabilidades sostenibles en el tiempo. Además, el edificio cuenta con la certificación LEED Gold, uno de los estándares más exigentes en materia de sostenibilidad y criterios ESG. El activo destaca igualmente por su ubicación en una zona empresarial consolidada de Madrid y por su buena conectividad con las principales vías de acceso. Estos elementos, junto con la calidad del inquilino y la solidez del contrato, encajan con la estrategia de inversión de Iroko Zen en activos de perfil defensivo y estable.
El capital francés gana presencia en el mercado inmobiliario español
En los últimos 24 meses, el capital francés canalizado a través de estructuras SCPI (Société Civile de Placement Immobilier) ha reforzado su presencia en el mercado inmobiliario español. Estos vehículos de inversión, comparables en algunos aspectos a las socimis españolas, se nutren principalmente del ahorro de inversores particulares y canalizan capital de forma recurrente a través de redes bancarias, gestoras de patrimonio y plataformas digitales.
Este crecimiento refleja el atractivo del mercado español en determinados segmentos, especialmente en oficinas, donde los inversores buscan oportunidades con contratos estables y ubicaciones consolidadas. Tras un periodo de menor actividad, el interés por este tipo de activos ha vuelto a aumentar de forma significativa.
En este contexto, Benjamin Gómez, Head Capital Markets Oficinas y Retail en BNP Paribas Real Estate España, destaca el momento que vive el sector. «Esta transacción refleja el creciente peso del capital francés en el mercado inmobiliario español. También observamos que los inversores en SCPI regresan con interés al sector de oficinas tras un paréntesis de 24 meses, impulsados principalmente por la prima de riesgo que todavía ofrecen las oficinas periféricas», señala.
El experto añade que la dinámica actual del mercado está marcada por una fuerte competencia por los activos más atractivos. «La presión de la demanda sobre los mejores activos y la escasa oferta en las zonas más consolidadas de Madrid continúan empujando al alza tanto las rentas como las rentabilidades», explica Gómez. Según apunta, esta tendencia también se extiende a ubicaciones bien conectadas fuera de la M-30 y a parques empresariales consolidados.
Una operación con amplio respaldo de asesores especializados
La compraventa ha contado con un equipo de asesores especializados que han acompañado tanto al comprador como al vendedor durante todo el proceso. En el caso de Iroko Zen, han participado Iroko Iberia, Gómez-Acebo & Pombo, Arcadis y la propia BNP Paribas Real Estate.
Por parte del vendedor, los asesores han sido Andersen y Hmás, contribuyendo a estructurar la operación y facilitar su cierre en un entorno cada vez más competitivo. Este tipo de colaboraciones evidencia la importancia de contar con asesoramiento experto en transacciones internacionales de alto volumen. En conjunto, la operación refuerza la posición de Madrid como un destino atractivo para la inversión inmobiliaria institucional europea. La combinación de estabilidad contractual, sostenibilidad del activo y ubicación estratégica continúa situando a este tipo de edificios en el foco del capital internacional.

