
Fain Ascensores destinará 106 millones de euros a la construcción de un nuevo complejo industrial, logístico y tecnológico en Rivas-Vaciamadrid (Comunidad de Madrid), con el que pretende reforzar su presencia en Europa y ampliar su capacidad de producción. El proyecto ocupará una superficie de 55.000 metros cuadrados e incluirá nuevas instalaciones para la fabricación de ascensores, el desarrollo tecnológico y la distribución de productos y repuestos. La compañía prevé que esta inversión permita crear más de 100 puestos de trabajo cualificados adicionales.
La nueva sede reunirá en un mismo espacio las actividades que actualmente desarrolla el grupo en sus instalaciones de Vallecas y San Fernando, con el objetivo de centralizar las operaciones industriales y mejorar la coordinación entre sus distintas áreas. Desde este complejo se atenderán las necesidades de las filiales europeas de Fain, presente en siete países, y se impulsará también una nueva línea de suministro dirigida a clientes externos, entre ellos otros operadores del sector de la elevación.
La iniciativa llega después de que el grupo adquiriera 13 compañías en España y otros mercados europeos durante 2025, una expansión que ha incrementado sus necesidades industriales y logísticas. La empresa busca ahora contar con una infraestructura común que acompañe su crecimiento y permita organizar de manera más eficiente la fabricación, las compras y el abastecimiento de sus diferentes mercados.
Una capacidad de producción que podrá alcanzar las 20.000 unidades
Uno de los principales objetivos de la inversión es multiplicar la capacidad productiva de Fain, que actualmente se sitúa en unas 1.500 unidades. La compañía contempla aumentar progresivamente esta cifra hasta alcanzar un máximo potencial de 20.000 unidades, lo que supondría un importante cambio de escala en su actividad industrial. La centralización de las compras y los suministros permitirá, además, unificar componentes y facilitar que las distintas filiales trabajen con productos y procedimientos comunes. Esta organización también contribuirá a simplificar la distribución de materiales y a desarrollar soluciones que puedan utilizarse en los diferentes mercados europeos en los que opera el grupo.
El complejo estará formado por dos naves industriales de 10.000 metros cuadrados cada una y un campus tecnológico de 7.500 metros cuadrados. El proyecto incluirá asimismo una torre de ensayo y validación de ascensores de 50 metros de altura, preparada para realizar pruebas con hasta ocho equipos. En estas instalaciones se concentrarán diferentes actividades que hasta ahora requieren espacios y equipos especializados, como la ingeniería corporativa, la investigación y el desarrollo, la formación de los trabajadores y el servicio de atención remota. También habrá un centro de exposición de producto, con el que Fain conectará el desarrollo de nuevas soluciones con su fabricación, distribución y posterior atención al cliente.
El presidente de Grupo Fain, Nicolás Mediavilla, considera que el crecimiento de la empresa hacía necesaria una infraestructura de estas características. Según explica, «nuestro crecimiento necesitaba una base industrial y tecnológica común» para acompañar la expansión internacional y abrir una nueva etapa de desarrollo en Europa. También destaca la ambición de la compañía familiar de convertirse en un referente industrial tanto en España como en el conjunto del continente. La empresa sostiene que su modelo de gestión le ha permitido mantener una inversión continuada en tecnología y desarrollar equipos propios que, según afirma, superan actualmente las prestaciones de los utilizados por multinacionales del sector.
Formación, logística automatizada y compromiso ambiental
La formación tendrá un papel destacado en el nuevo campus, que centralizará la capacitación de los profesionales de Fain en Europa. Sus programas estarán orientados a compartir conocimientos entre países, especializar a los equipos en las tecnologías propias de la empresa y unificar los procedimientos técnicos, además de favorecer el desarrollo profesional de la plantilla.
La logística del complejo estará completamente robotizada, una medida con la que la compañía pretende organizar el movimiento de materiales y mejorar el funcionamiento de sus operaciones. El diseño incorporará también instalaciones de energía solar y medidas de eficiencia energética tanto en los edificios como en los procesos industriales, con el objetivo de alcanzar un consumo energético neto cero.
El proyecto contempla igualmente su integración en el municipio mediante la reserva de parte del recinto para zonas verdes. Este compromiso ha sido acordado con el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, de modo que los espacios verdes formen parte del diseño de las nuevas instalaciones. La construcción se desarrollará por fases durante los próximos años. De acuerdo con la planificación inicial, la primera nave industrial estará terminada en 2028, mientras que el campus tecnológico comenzará a funcionar en 2030 y la segunda nave está prevista para 2031, año en el que se completaría el conjunto del proyecto.


