
El euríbor a 12 meses, el indicador más utilizado en España para calcular el interés de las hipotecas variables, mantiene su trayectoria ascendente y cerrará agosto en el 2,9512%, frente al 2,855% registrado en julio. Se trata de la segunda subida consecutiva del índice después del ligero descenso de junio y de su nivel medio más elevado en casi dos años. El indicador se ha situado además muy cerca de la barrera del 3%, que ya ha superado en varias ocasiones durante este mes en su cotización diaria. En concreto, el euríbor rebasó ese nivel el pasado 21 de agosto y volvió a hacerlo el día 26, algo que no sucedía desde septiembre de 2024.
La evolución supone un nuevo golpe para los hogares que tienen contratada una hipoteca a tipo variable y cuya revisión del préstamo corresponda a agosto. El índice se encuentra ahora ocho décimas por encima del nivel de hace un año, cuando se situaba en el 2,114%, y también supera ampliamente el 2,221% registrado hace seis meses.
Cuánto subirán las cuotas de las hipotecas
El incremento del euríbor tendrá un impacto diferente en cada préstamo, ya que la cantidad que finalmente paga cada hogar depende del capital que todavía tenga pendiente, del diferencial aplicado por el banco y del plazo que quede por delante. No obstante, los ejemplos permiten hacerse una idea del efecto que puede tener esta subida sobre las cuotas mensuales.
Para una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, con un interés equivalente al euríbor más un diferencial del 1%, la revisión anual supondrá un aumento cercano a los 810 euros al año, según los cálculos aportados. Esto equivale a unos 68 euros más cada mes, aproximadamente. En un préstamo de 300.000 euros con las mismas condiciones, el incremento puede acercarse a los 1.620 euros anuales, unos 135 euros más al mes. La hipoteca media en España alcanzó en junio los 178.365 euros, según la estadística del Instituto Nacional de Estadística (INE). Si ese préstamo estuviera referenciado a un euríbor más un 1% y fuera de tipo variable, el coste anual aumentaría en más de 960 euros respecto a hace un año.
El impacto tampoco es igual durante toda la vida del préstamo. Las hipotecas suelen utilizar el sistema de amortización francés, por lo que durante los primeros años se abona una mayor cantidad en concepto de intereses y, conforme avanza el préstamo, gana peso la devolución del capital. Por este motivo, una subida del euríbor puede afectar más a quienes todavía se encuentran en las primeras etapas de su hipoteca que a aquellos que están cerca de terminar de pagarla. Además, las cifras de aumento son orientativas y pueden variar en función de las condiciones concretas de cada contrato.
El BCE, la inflación y el futuro del euríbor
La subida del euríbor durante 2026 está relacionada con el cambio en las expectativas sobre los tipos de interés, después de que el conflicto en Oriente Medio haya aumentado la presión sobre los precios, especialmente por el encarecimiento de la energía. El mercado contempla ahora que el Banco Central Europeo (BCE) pueda volver a elevar los tipos para evitar que la inflación continúe alejándose de su objetivo.
El analista hipotecario de HelpMyCash Miquel Riera considera que el comportamiento del euríbor anticipa que el BCE «podría subir sus tipos al menos dos veces más antes de que acabe el año»: una en septiembre y otra, probablemente, en diciembre. Sin embargo, el escenario podría cambiar si Estados Unidos e Irán alcanzan un acuerdo que permita moderar la inflación, en cuyo caso el experto contempla un euríbor alrededor del 2,80% a finales de año. Si, por el contrario, el conflicto se prolonga y la presión sobre los precios continúa, Riera no descarta que el indicador alcance el 3% en diciembre e incluso se aproxime al 3,10%. La evolución de la inflación será, por tanto, uno de los elementos que condicionen las próximas decisiones sobre los tipos de interés.
El encarecimiento de los tipos no afecta únicamente a quienes ya tienen una hipoteca variable. También puede elevar el coste de los nuevos préstamos y dificultar el acceso a la financiación para los compradores con menor capacidad de ahorro. Ante el aumento de las cuotas, los hogares con una hipoteca variable también pueden estudiar un cambio a un préstamo fijo, ya sea dentro de su propio banco o trasladándolo a otra entidad si encuentra mejores condiciones. En algunos casos esta operación puede no tener coste, aunque pueden existir comisiones y el cliente deberá afrontar, cuando corresponda, el importe de una nueva tasación de la vivienda.


