
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha pedido a España abordar de forma urgente la crisis de vivienda, alertando de que su falta de asequibilidad está afectando al crecimiento económico y a la movilidad laboral.
El director del Departamento Europeo del organismo, Alfred Kammer, señaló que “España y muchos otros países europeos, entre ellos Portugal e Irlanda, deben actuar ante la crisis de la vivienda”. Según el FMI, la caída de la vivienda social financiada por los gobiernos en las últimas décadas ha agravado los problemas de acceso, especialmente entre los jóvenes.
“Esto se refleja en el aumento de los precios y en la dificultad para acceder a una casa asequible, lo que también tiene un impacto negativo en el crecimiento”, afirmó Kammer durante una rueda de prensa.
La falta de oferta limita la movilidad y el empleo
El informe del FMI advierte de que la escasez de vivienda asequible impide que los jóvenes se trasladen a zonas de alta productividad, reduciendo la eficiencia del mercado laboral. Kammer subrayó la necesidad de actuar sobre la planificación urbana y la zonificación para crear un entorno que permita construir más vivienda.
España atraviesa una crisis habitacional estructural, con un déficit estimado de 700.000 viviendas, según el Banco de España. El precio de la vivienda creció un 12,7% interanual en el segundo trimestre de 2025, el mayor incremento en 18 años.
El FMI considera que incrementar la oferta asequible y recuperar la inversión pública en vivienda son pasos esenciales para garantizar la estabilidad económica y social del país.



