
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha puesto en marcha el proceso para seleccionar al futuro administrador concursal de Urbas. El organismo ha abierto un plazo que se extenderá hasta el 1 de diciembre de 2025. El objetivo es recibir expresiones de interés de profesionales que quieran optar a esta designación.
El regulador confirmó que el pasado 13 de noviembre recibió el auto del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid. Este auto solicita a la CNMV la elaboración de una terna de candidatos para asumir la administración concursal. Con este paso formal se pone en marcha el procedimiento requerido por la autoridad judicial.
En cumplimiento de esa resolución, la CNMV ha iniciado los trámites necesarios para presentar la propuesta correspondiente. Los interesados en participar deben remitir su candidatura dentro del plazo indicado. El regulador lo comunicó públicamente mediante una nota oficial.
La reestructuración previa y el impacto en el proceso
Urbas, dedicada a infraestructuras y promoción inmobiliaria, ya había intentado reorganizar su situación financiera meses antes. En julio presentó un plan de reestructuración sin quitas, que contó con el respaldo de 53 acreedores. Ese apoyo representaba el 76,8% de la deuda nominal y el 25,7% del pasivo afectado, incluyendo deuda contingente.
Este plan estaba acompañado por un informe favorable de la firma internacional Álvarez & Marsal. Sin embargo, surgió un obstáculo determinante que frenó el proceso. La consultora FTI Partners Recovery Spain, nombrada como experto en la reestructuración, se negó a emitir el certificado de mayorías necesario para homologar el acuerdo.
La designación de FTI había sido solicitada por el fondo Roundshield Partners. En su informe, la consultora descartó validar las mayorías requeridas y esto truncó por completo las negociaciones que Urbas intentaba cerrar.
Una solicitud de concurso presentada como medida preventiva
Debido al bloqueo, Urbas decidió solicitar el concurso voluntario el pasado septiembre. La empresa aclaró que esta decisión se tomó de forma preventiva y también expresó su intención de mantener vivo el plan de reestructuración presentado en julio.
Por ello, la sociedad pidió que primero se resolviera la situación de dicho plan. Su postura es que debe atenderse antes cualquier pronunciamiento judicial sobre el concurso. Ahora, con el proceso abierto por la CNMV, se inicia una nueva fase en la gestión de la crisis financiera de la compañía.




