
Canary Wharf Group Investment ha vendido por 625 millones de libras (al cambio actual 731,4 millones de euros), el edificio de oficinas situado entre los números 1 y 5 de Bank Street, en Londres. El inmueble está ocupado por Société Générale y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (Berd), y la operación se produce en un mercado de oficinas que todavía mantiene una actividad limitada, aunque comienza a mostrar señales de recuperación.
Los compradores son, según medios internacionales que citan a fuentes conocedoras de la operación, filiales de Brookfield Corporation y de la Qatar Investment Authority. De este modo, Canary Wharf ha traspasado el activo a inversores que ya estaban vinculados al grupo, en una transacción que adquiere especial relevancia por el contexto que atraviesa el mercado inmobiliario de oficinas del distrito financiero londinense. La venta forma parte de una serie de operaciones poco habituales en Canary Wharf desde el inicio de la pandemia y el posterior incremento de los tipos de interés. Ambos factores han contribuido a reducir la actividad inmobiliaria en esta zona del este de Londres, donde las compraventas de edificios de oficinas han sido escasas durante los últimos años.
Una operación relevante en un mercado todavía débil
Como consecuencia de la transacción, Canary Wharf ha amortizado los préstamos sénior y mezzanine asociados al complejo. Después de completar la operación, el grupo habría obtenido unos ingresos netos de 196,6 millones de euros. La venta del edificio de Bank Street se produce además después de otra operación de características poco habituales anunciada por Canary Wharf a principios de este año. En aquella ocasión, el grupo traspasó las oficinas de Barclays en Londres al propio banco por 877,7 millones de euros.
La evolución del mercado de oficinas del distrito contrasta con el comportamiento de algunos de sus activos más próximos. Blackstone, según la prensa especializada, ha puesto en pausa sus planes para vender el inmueble Cargo, que había sido valorado en alrededor de 252,5 millones de euros. La decisión de Blackstone se habría producido después del estallido del conflicto en Oriente Medio y a la espera de que mejoren las condiciones del mercado. En este contexto, la venta del edificio ocupado por Société Générale y el Berd destaca como una operación relevante en un sector que todavía afronta un escenario de actividad contenida.
Canary Wharf mejora sus resultados
La operación también llega en un momento positivo para las cuentas de Canary Wharf. Durante los seis primeros meses de 2026, el grupo registró un aumento de 140 millones de libras en el valor de su cartera inmobiliaria y alcanzó un beneficio antes de impuestos de unos 206 millones. El resultado supone un cambio significativo respecto al mismo periodo del año anterior, cuando Canary Wharf registró pérdidas de 38,6 millones. A 30 de junio, la compañía contaba con una cartera inmobiliaria valorada en 6.787 millones de euros.
La evolución de los resultados coincide con una aparente mejora de la contratación de oficinas en Londres. Canary Wharf considera que la demanda está aumentando y observa una mayor ocupación por parte de empresas de distintos tamaños y perfiles.
Sean Crosby, director financiero de Canary Wharf, aprecia un fuerte dinamismo, con elevados niveles de ocupación entre una amplia variedad de empresas en crecimiento, desde start ups y scale ups hasta grandes corporaciones internacionales, apunta. La venta de Bank Street se suma así a la operación realizada con Barclays y refuerza la actividad de Canary Wharf en un momento en el que el mercado de oficinas londinense comienza a recuperar parte del movimiento perdido desde la pandemia. Aunque el entorno sigue siendo complicado y algunas operaciones continúan paralizadas, la mejora de los resultados del grupo y el incremento de la ocupación apuntan a un escenario algo más favorable para el distrito financiero.


