
El Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos de interés a los depósitos bancarios en la zona del euro en el 2%. Todo ello, en un contexto marcado por la subida de los precios de la energía y el aumento de la incertidumbre internacional. La decisión se produce pese al encarecimiento del petróleo y el gas, impulsado por la escalada bélica en Oriente Medio tras el conflicto en Irán. Desde la institución con sede en Fráncfort se subraya que existe una línea clara de actuación orientada a preservar la estabilidad de precios. En su comunicado, el BCE afirma que «tiene la determinación de asegurar que la inflación se estabilice en el objetivo del 2% a medio plazo», una meta que guía su política monetaria en el conjunto de la eurozona.
El organismo reconoce que la guerra en Oriente Próximo introduce nuevos riesgos tanto para la inflación como para el crecimiento económico. Según el BCE, estas tensiones generan «riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico», lo que complica la previsión de la evolución macroeconómica en los próximos meses. Además advierte de que el impacto del conflicto será especialmente notable en el corto plazo debido al aumento de los precios energéticos. Sin embargo, el efecto a medio plazo dependerá de la duración e intensidad de la guerra, así como de cómo se traslade el encarecimiento de la energía a los precios de consumo y a la actividad económica en general.
En este contexto, el Consejo de Gobierno del BCE ha reiterado que seguirá muy atento a la evolución de los datos económicos antes de tomar futuras decisiones sobre los tipos de interés. La estrategia se mantiene, por tanto, dependiente de la evolución de la inflación y de los indicadores de actividad.
Revisiones en inflación y crecimiento económico
Las nuevas proyecciones del BCE reflejan el impacto de la coyuntura actual sobre la economía europea. La inflación media se sitúa ahora en el 2,6% para 2026, una cifra superior a la prevista anteriormente, mientras que para 2027 y 2028 se espera que converja hacia niveles cercanos al objetivo del 2%.
En comparación con las previsiones de diciembre, la revisión al alza para 2026 responde principalmente al aumento de los costes energéticos derivados del conflicto en Oriente Medio. En paralelo, el crecimiento económico ha sido revisado a la baja, situándose en el 0,9% para 2026, frente al 1,2% estimado previamente. Los expertos del BCE también anticipan una recuperación progresiva en los años siguientes, con tasas de crecimiento del 1,3% en 2027 y del 1,4% en 2028. No obstante, estas cifras están condicionadas por factores externos como la evolución de los mercados de materias primas, la confianza global y la capacidad de los hogares para mantener su poder adquisitivo.



