
La inversión hotelera en España ha encontrado en el segmento premium su principal motor durante la primera mitad de 2026. Los hoteles de categoría 4 y 5 estrellas han concentrado el 86% del volumen total invertido, con 2.108 millones de euros repartidos en 55 operaciones, según el informe de inversión hotelera en España del primer semestre elaborado por Colliers.
Los datos reflejan que casi nueve de cada diez euros destinados al sector hotelero han tenido como destino activos de gama alta. Este comportamiento confirma la preferencia de los inversores por establecimientos de mayor calidad, ubicados principalmente en zonas con una elevada demanda turística y una fuerte presencia internacional. La actividad inversora, además, ha ganado intensidad durante el segundo trimestre del año. En ese periodo se cerraron operaciones por un valor conjunto de 1.350 millones de euros, una evolución que apunta a un mercado dinámico y con perspectivas positivas para el cierre del ejercicio.
Los destinos vacacionales consolidados concentran la mayor parte del interés
La distribución geográfica de la inversión muestra una clara concentración en algunos de los destinos turísticos más consolidados del país. Baleares se situó como la comunidad líder del segmento premium, al captar 556 millones de euros, lo que representa el 26% del volumen total invertido. Por detrás aparecen Madrid y la Costa del Sol, ambas con una cuota del 17%, mientras que Canarias aportó otro 15% del capital invertido. En conjunto, estos destinos reflejan el peso de las ubicaciones vacacionales y urbanas con mayor capacidad de atraer visitantes y generar oportunidades para los inversores.
En total, los destinos vacacionales consolidados reunieron el 63% del capital destinado a hoteles de categorías superiores. La fortaleza de estas zonas confirma que los inversores continúan buscando activos situados en mercados con una demanda turística estable y con capacidad para mantener su atractivo a largo plazo. El impulso de la inversión también está relacionado con la evolución positiva del turismo internacional. El crecimiento del gasto turístico, cercano al 8%, ha reforzado la confianza en el sector y ha favorecido el interés por hoteles orientados a un cliente de mayor poder adquisitivo.
El capital nacional lidera las operaciones y las grandes transacciones marcan el semestre
Por perfil inversor, el capital español ha tenido un papel destacado en la actividad registrada durante los primeros seis meses de 2026. Los inversores nacionales alcanzaron un volumen de 1.336 millones de euros, equivalente al 63,4% de toda la inversión realizada en el segmento premium. Dentro de este grupo, las cadenas hoteleras españolas fueron las principales protagonistas, al concentrar el 33,3% del volumen transaccionado. A continuación se situaron los inversores privados y los family office nacionales, que representaron el 25,7% de las operaciones. El capital internacional, por su parte, aportó 772 millones de euros, el 36,6% del total invertido en esta categoría. En este ámbito destacaron los fondos institucionales internacionales, especialmente interesados en operaciones de mayor tamaño y en proyectos con potencial de mejora y crecimiento.
Las diez operaciones más importantes del semestre acumularon cerca de 1.300 millones de euros, una cifra que supone el 61% de toda la inversión realizada en hoteles premium. Baleares volvió a demostrar su elevada capacidad de atracción al concentrar cuatro de cada diez de las mayores transacciones del periodo. Según Gonzalo Gutiérrez, Managing Director de Hoteles en Colliers, «la fuerte concentración transaccional en los activos hoteleros de mayor categoría refleja la confianza de los inversores en el turismo español de alto valor añadido». También destacó que la aceleración registrada en el segundo trimestre permite anticipar «un cierre de año con niveles de inversión muy elevados». El responsable de Colliers añadió que el interés por los destinos vacacionales premium y por los activos de mayor calidad «está marcando la pauta de la inversión hotelera en los últimos trimestres». Una tendencia que, según sus previsiones, seguirá condicionando la actividad del mercado durante 2026.

