
Tras un periodo marcado por la prudencia y la volatilidad económica, el sector inmobiliario europeo comienza a mostrar señales claras de recuperación. De cara a 2026, los principales mercados del continente afrontan un nuevo ciclo apoyado en una mayor estabilidad macroeconómica y en la mejora progresiva de las condiciones de financiación. Así lo confirma el informe ‘European Outlook 2026’ de Cushman & Wakefield, que señala que inversores y ocupantes están pasando de una actitud defensiva a una más activa. El interés se concentra especialmente en activos de calidad, bien ubicados y alineados con criterios de sostenibilidad.
España se consolida en este contexto como uno de los países con mayor potencial de crecimiento. Su fortaleza se apoya en varios segmentos clave, desde la logística y la vivienda hasta el retail y el sector hotelero.
España gana peso en retail, logística y vivienda
El comercio minorista vuelve a ganar protagonismo en Europa tras varios años de ajustes. Madrid destaca como uno de los mercados retail más dinámicos del continente, junto a ciudades como Milán y París. Las tiendas físicas evolucionan hacia espacios de experiencia de marca en ubicaciones prime, lo que impulsa la demanda y las rentas. Se espera que los alquileres prime del retail crezcan un 1,9% anual en los próximos dos años.
La confianza inversora también se refuerza en este segmento. El retail representa ya el 16% del volumen total de inversión inmobiliaria en Europa, frente al 12% registrado en 2021. En el ámbito logístico, la absorción de espacios se ha estabilizado tras los ajustes posteriores a la pandemia. Aunque las decisiones siguen siendo prudentes, las perspectivas de crecimiento son positivas.
España se sitúa entre los países donde más subirán las rentas logísticas entre 2026 y 2027, compartiendo este liderazgo con mercados como Reino Unido, Francia y Suecia. Las estimaciones elevan este incremento en torno al 2,2%.
El segmento living también presenta un fuerte dinamismo. Las tendencias demográficas y sociales mantienen una demanda elevada que supera a la oferta en las principales ciudades. España destaca especialmente en este ámbito, con un aumento previsto del 5,3% en las rentas residenciales en 2026. Esta cifra supera a la de otros grandes mercados como Reino Unido o Alemania.
Oficinas, hoteles y nuevos polos digitales impulsan la inversión
El mercado de oficinas sigue polarizándose hacia los espacios de mayor calidad. Los distritos centrales de negocios concentran el 75% de la actividad de contratación en Europa. Los ocupantes priorizan edificios bien conectados y eficientes, lo que refuerza el atractivo de los activos prime. Esta tendencia mantiene el interés inversor pese a un contexto aún selectivo.
El sector hotelero es otro de los grandes motores del nuevo ciclo inmobiliario. Las previsiones apuntan a un aumento del 5,6% en las estancias hoteleras en Europa durante 2026. España lidera la captación de capital en hoteles, apoyada en unas sólidas perspectivas turísticas. Se espera que la inversión hotelera en Europa supere los 27.000 millones de euros en 2026.
A este escenario se suma el crecimiento de los centros de datos. La digitalización y la inteligencia artificial están impulsando nuevos polos en el sur de Europa, que ganan relevancia por su conectividad y capacidad de atraer inversión.




