
La Generalitat de Cataluña ha puesto en marcha un nuevo impulso a la obra pública con la licitación de infraestructuras por un valor superior a los 500 millones de euros. El proyecto con mayor peso económico dentro de este paquete es la variante de Olot y Les Preses, que concentra 447 millones de euros, alrededor del 90% del importe total anunciado.
A esta primera tanda de concursos se añadirá un segundo paquete de actuaciones previsto para los últimos meses del año, con una inversión estimada de 510,1 millones de euros. Con ambos movimientos, el Govern calcula que el volumen de infraestructuras licitadas durante 2026 alcanzará los 1.429 millones de euros, una cifra que supondrá un incremento del 17% respecto al año anterior. Desde el Ejecutivo catalán defienden que este esfuerzo inversor marca un cambio de etapa y pone fin a una larga falta de impulso en materia de infraestructuras. Según fuentes del Govern, las cifras actuales permiten dejar atrás una «década perdida» previa a la llegada de los socialistas al poder y consolidar una nueva fase de ejecución de proyectos.
La variante de Olot, la gran protagonista del plan
La actuación más destacada del paquete inicial es la construcción de la variante de Olot y Les Preses, una infraestructura que la zona reclama desde hace aproximadamente treinta años. El nuevo corredor tendrá una longitud de 11 kilómetros y está diseñado para reducir el tráfico que actualmente atraviesa ambos municipios. Una de las principales características del proyecto es que cerca del 40% del trazado discurrirá por zonas soterradas o mediante túneles, con el objetivo de limitar el impacto sobre el entorno. La obra también contempla dos viaductos sobre los ríos Fluvià y Ridaura, además de tres ecoductos destinados a facilitar el paso de la fauna. Los trabajos tienen un plazo previsto de ejecución de 55 meses y la previsión del Govern es que la variante pueda entrar en funcionamiento en 2031. La infraestructura se considera una pieza clave para mejorar la movilidad de la comarca y ofrecer una alternativa al tráfico que actualmente soportan las poblaciones afectadas.
El paquete de obras licitado incluye también otras siete actuaciones repartidas por diferentes puntos de Cataluña. Entre ellas se encuentran el eje 2+1 de la carretera C-37 entre Manlleu y Torelló, mejoras de señalización y seguridad para peatones en la C-31 a su paso por Cunit y actuaciones de accesibilidad en el camino de Serradell, en Ponts. También forman parte del plan la variante de Serós, la mejora de la eficiencia energética del túnel de Montant de Tos en la C-14, el corredor BRCat entre Blanes y Lloret de Mar para favorecer los desplazamientos en autobús y bicicleta, y la rehabilitación de fachadas del ambulatorio Sant Ildefons de Cornellà de Llobregat.
Además, la Generalitat ha sacado adelante el estudio informativo para estudiar la conexión entre la C-32 y Lloret de Mar. Según las previsiones actuales, las obras de esta futura conexión podrían comenzar entre finales de 2028 y principios de 2029.
Un segundo paquete con inversiones en movilidad, salud y justicia
El Govern prevé completar el año con una nueva ronda de licitaciones valorada en 510,1 millones de euros. La mayor parte de esta inversión estará destinada a actuaciones relacionadas con la movilidad, con 135,1 millones de euros previstos para este ámbito. Los equipamientos sanitarios recibirán 88,5 millones, mientras que las infraestructuras judiciales contarán con 84,8 millones. Además, se reservarán 68 millones para actuaciones relacionadas con la Línea 9 del Metro de Barcelona, 38,9 millones para obras hidráulicas y 32,9 millones para centros educativos.
Entre las obras más relevantes de este segundo bloque destaca la construcción del Fòrum de la Justícia de Tarragona, con una inversión de 70,5 millones de euros. También sobresalen el nuevo Hospital d’Atenció Intermèdia de Mataró, con 61,74 millones, y la creación de un nuevo CAP en Torredembarra. En el ámbito de la movilidad, el Govern incluye entre sus próximas licitaciones la construcción del nuevo tranvía del Camp de Tarragona, con actuaciones previstas en Vila-seca y Cambrils. También se contempla la eliminación del paso a nivel y el soterramiento de la estación de Igualada de la línea Llobregat-Anoia de los Ferrocarrils de la Generalitat.

