
Castilla-La Mancha prepara una nueva regulación para las viviendas de uso turístico (VUT) que afectará directamente a la forma en la que estos alojamientos pueden comercializarse por internet. El borrador del anteproyecto de Ley de Turismo establece que las viviendas no podrán anunciarse en plataformas digitales si sus propietarios u operadores no han presentado una declaración responsable o no las han inscrito en el Registro de Turismo de la comunidad autónoma.
La medida afecta a las plataformas que funcionan como intermediarias para reservar alojamientos turísticos, entre ellas servicios digitales como Airbnb o Booking. El objetivo que recoge el texto es vincular la posibilidad de publicitar una vivienda turística al cumplimiento previo de las obligaciones administrativas establecidas por la Junta. El anteproyecto también plantea un cambio en el modelo de alquiler de estas viviendas. A partir de la nueva regulación, las VUT deberán cederse completas y no podrán ofrecerse habitaciones de manera independiente, lo que deja fuera de esta figura el modelo de alojamiento basado en alquilar habitaciones dentro de un piso compartido.
Una ley para actualizar la regulación turística
La nueva norma pretende sustituir a la Ley 8/1999 de Turismo de Castilla-La Mancha, una legislación aprobada hace más de 25 años, en un contexto muy diferente al actual. En aquel momento todavía no existían ni las viviendas de uso turístico como fenómeno extendido ni las plataformas digitales que hoy concentran buena parte de la oferta de alojamientos de corta duración. El borrador cuenta con 92 artículos y continúa todavía en fase de elaboración. El trámite de información pública y participación ciudadana concluyó el pasado 13 de agosto, por lo que el contenido de la futura ley podría experimentar cambios antes de completar su recorrido.
La regulación de las viviendas turísticas adquiere especial relevancia en un momento en el que el impacto de los alquileres de corta duración sobre el acceso a la vivienda se ha incorporado al debate político. La cuestión afecta tanto a Castilla-La Mancha como a otras comunidades, especialmente en aquellos lugares donde la actividad turística puede tener una mayor incidencia sobre el mercado residencial. Hasta ahora, las VUT estaban reguladas principalmente mediante un decreto aprobado en 2018. El nuevo anteproyecto pretende incorporar su regulación dentro de una ley turística de mayor alcance y establece algunas obligaciones concretas para quienes exploten este tipo de alojamientos.
Entre ellas destaca la exigencia de haber presentado la correspondiente declaración responsable o de figurar en el Registro de Turismo para poder anunciar la vivienda en plataformas digitales. Sin ese paso previo, la actividad no podrá promocionarse a través de estos canales.
Más responsabilidades y sanciones
El texto también introduce una novedad relacionada con los casos de actividad turística irregular. Los propietarios de una vivienda de uso turístico podrán responder de forma subsidiaria cuando exista una situación de intrusismo y, después de ser requeridos por la Administración, no identifiquen a la persona que realmente está explotando el alojamiento. El anteproyecto contempla además como infracción muy grave anunciar o explotar una actividad turística sin haber presentado la declaración responsable que resulte obligatoria. De esta manera, la norma no solo fija las condiciones para desarrollar la actividad, sino que establece consecuencias específicas cuando se opera al margen de ellas.
Las plataformas digitales también quedan sujetas a obligaciones concretas. El borrador recoge infracciones específicas para aquellas plataformas de alquiler de corta duración que incumplan las obligaciones relacionadas con la información, el registro y la recogida, conservación, suministro o intercambio de datos que establezca la normativa aplicable. Sin embargo, el anteproyecto todavía deja abiertas algunas de las cuestiones que pueden tener mayor impacto sobre el funcionamiento de las viviendas turísticas. El texto remite a una regulación posterior para determinar los límites y las características concretas que deberán cumplir estos alojamientos.


