
Los hermanos Francisco de Borja y Jaime Ardid Martínez-Bordiú han puesto punto final a una de las operaciones residenciales de lujo más destacadas de los últimos años en Madrid. Los dos bisnietos de Francisco Franco, junto al resto de accionistas de la sociedad promotora, han conseguido vender las 13 viviendas del edificio situado en el número 53 de la calle Velázquez, una de las zonas más exclusivas de la capital, como recoge El Confidencial.
La operación se remonta a finales de 2022, cuando los Ardid Martínez-Bordiú adquirieron el inmueble por 56 millones de euros. En aquel momento, el importe se consideró elevado, pero la evolución del mercado inmobiliario de lujo en Madrid ha terminado jugando a favor de los propietarios y ha permitido cerrar la promoción con un resultado económico muy positivo. Según las cuentas presentadas por ARD V53 SL, el volumen total de las ventas ha alcanzado los 112,7 millones de euros, antes de impuestos. Esto supone que el precio medio de cada vivienda se ha situado alrededor de los 10 millones de euros, mientras que el valor medio por metro cuadrado ronda los 25.000 euros.
La comercialización se ha desarrollado de manera progresiva durante los últimos ejercicios. A finales de 2023 ya se habían vendido siete viviendas, mientras que durante 2024 se sumaron otras cinco, dejando únicamente una unidad pendiente de comercialización para el ejercicio siguiente. La última vivienda permitió completar las ventas durante 2025. Al cierre de ese ejercicio, la sociedad había recibido anticipos de los compradores por un importe de 24,41 millones de euros, frente a los aproximadamente 8,8 millones contabilizados un año antes.
Una inversión que duplica el importe de compra
El resultado de la promoción adquiere mayor relevancia al comparar los ingresos obtenidos con el dinero destinado inicialmente a la compra y posterior transformación del inmueble. A los 56 millones de euros pagados por el edificio hay que añadir otros 21,5 millones en gastos capitalizados vinculados al desarrollo de la operación. Dentro de esta cantidad se incluyen las comisiones de intermediación, impuestos no recuperables asociados a la adquisición, gastos notariales y registrales, además de los honorarios de arquitectos y certificaciones de obra. También se contabilizan los intereses generados por los préstamos utilizados para financiar la remodelación del edificio.
Incluso sumando esos 21,5 millones a los 56 millones desembolsados inicialmente, el coste acumulado queda muy por debajo de los 112,7 millones de euros obtenidos mediante la venta de las viviendas. Las cifras explican así el buen resultado económico de la operación para los Ardid Martínez-Bordiú y el resto de inversores que participan en el proyecto.
Para financiar la adquisición del edificio se contrató inicialmente un préstamo con CaixaBank por 38,5 millones de euros, cuyo vencimiento estaba previsto para 2044. Posteriormente, el 29 de enero de 2025, la sociedad realizó una novación del crédito y elevó el importe en otros 23,7 millones. Con la modificación, el vencimiento quedó ampliado hasta el 1 de enero de 2057, se estableció un periodo de carencia de 24 meses y se fijó un tipo de interés equivalente al euríbor más 1,5%. La sociedad también suscribió un contrato privado de crédito mercantil con Pino Investment por otros 13,5 millones de euros para financiar la compra y los gastos relacionados con la construcción, reforma, promoción y comercialización.
Viviendas de hasta 700 metros cuadrados
Velázquez 53 se compone de 13 viviendas distribuidas a razón de dos por planta, con superficies que oscilan entre los 350 y los 390 metros cuadrados. A ellas se suma un espectacular ático de 700 metros cuadrados en una única planta, convertido en la vivienda de mayor tamaño y, por tanto, en la unidad con un precio potencialmente más elevado. Tomando como referencia el promedio de 25.000 euros por metro cuadrado, el valor de ese ático se situaría alrededor de los 17,5 millones de euros. La promoción incorpora además 13 trasteros y un total de 22 plazas de garaje, de las que 11 son cubiertas y otras 11 se encuentran en superficie.
El proyecto completa su oferta con diferentes espacios destinados al ocio y al bienestar de los residentes. Entre ellos se encuentran una piscina en la azotea, jacuzzi, lounge, comedor con zona de asador y gimnasio, además de una piscina cubierta climatizada, un salón de juegos y un baño turco.
En el accionariado de la promoción, los Ardid Martínez-Bordiú cuentan con una posición mayoritaria a través de sociedades como Ard-Id Investments & Developments y Key Europe Capital, con un 25% del capital en cada una. El proyecto cuenta también con otros socios empresariales con participaciones relevantes. Entre ellos figura Miguel Rodríguez Domínguez, propietario de la marca de relojes Festina, que participa con un 24,99% mediante Festina Lotus Inversiones. Los Vega-Sanz, propietarios de la inmobiliaria Fimjo, reúnen asimismo alrededor de un 25% del capital a través de dos sociedades.


