
La Clínica Alomar ampliará sus instalaciones en Reus (Tarragona) con la incorporación de dos plantas del antiguo edificio de Correos situado en la plaza de la Llibertat. El centro médico ha adquirido estos espacios, que llevaban cerca de ocho décadas en desuso, con el objetivo de aumentar su capacidad asistencial y ampliar los servicios que ofrece actualmente, como publica Diari de Tarragona.
La operación contempla una inversión de 10 millones de euros y permitirá añadir unos 1.700 metros cuadrados a los cerca de 3.000 que ocupa actualmente la clínica de la avenida de Josep Tapiró. La primera fase de las obras está prevista entre finales de este año y principios de 2027, mientras que la ejecución completa del proyecto se prolongará durante un periodo estimado de entre tres y cuatro años. La ampliación tendrá una particularidad importante: los nuevos espacios están situados justo al lado de la clínica actual. Esta proximidad permitirá conectar las dependencias adquiridas con las instalaciones que Alomar ya utiliza y facilitará el crecimiento de la actividad sin tener que trasladar el centro.
Las dos plantas superiores del edificio de Correos fueron adquiridas por Alomar después de participar en una subasta pública convocada en 2024. A partir de esta operación, el grupo sanitario podrá reorganizar y ampliar diferentes áreas de su actividad en Reus.
Más capacidad para el diagnóstico y nuevas urgencias
Uno de los principales objetivos de la ampliación será reforzar el área de radiodiagnóstico y aumentar la capacidad para realizar pruebas complementarias. Este ámbito constituye uno de los principales elementos diferenciadores de Alomar y está directamente relacionado con la estrategia del centro de reducir los tiempos que transcurren entre la primera atención y la visita con el especialista.
El proyecto también contempla ampliar el área de ginecología y crear una nueva zona destinada a urgencias médicas. En una etapa posterior, la clínica incorporará además estancias vinculadas a la actividad quirúrgica, aunque no se plantea como un modelo de hospitalización convencional. Actualmente, la clínica ya dispone de varios quirófanos y realiza diferentes intervenciones de carácter ambulatorio. Entre ellas se encuentran operaciones traumatológicas mediante artroscopia, cirugía de cataratas, procedimientos de urología y ginecología, además de la actividad de cirugía laparoscópica que el centro ha comenzado a desarrollar.
Las futuras estancias estarán vinculadas específicamente a estas intervenciones quirúrgicas. Según precisa el director médico, no se tratará de ingresos hospitalarios convencionales, sino de espacios relacionados directamente con los procedimientos quirúrgicos que se realizan en el centro.
Un crecimiento ligado a la actividad de la clínica
La ampliación también supondrá la incorporación de nuevos profesionales médicos y sanitarios y ofrecerá más posibilidades para que especialistas externos puedan utilizar las instalaciones de Alomar. El centro pretende mantener, pese al crecimiento, su modelo de atención ambulatoria y cercana. Esta filosofía está relacionada con uno de los objetivos que el grupo considera prioritarios: simplificar el recorrido que sigue un paciente dentro del sistema asistencial. En determinados casos, la primera consulta con un especialista sirve para conocer el problema y solicitar pruebas que después obligan a regresar a la consulta, un proceso que puede alargarse varias semanas.
Alomar ya cuenta con un servicio de diagnóstico rápido que funciona aproximadamente entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde. El servicio no está planteado como unas urgencias tradicionales, sino como una vía para acelerar el proceso diagnóstico mediante la realización de las pruebas necesarias y un estudio inicial antes de la consulta especializada.
El crecimiento de la clínica se apoya en una trayectoria de varias décadas en la ciudad. Alomar se implantó en Reus en 1995, en el polígono Agro-Reus, donde puso en marcha la primera resonancia magnética de la demarcación de Tarragona. Posteriormente, en 2009, el grupo trasladó y amplió parte de su actividad al centro de Reus tras adquirir las instalaciones de la antigua Clínica Savé en la avenida de Josep Tapiró. Actualmente también mantiene actividad en la calle de Sol i Ortega, donde dispone de consultas externas, fisioterapia y rehabilitación.


