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Toni Escudé (011h): «El futuro es sostenible o no será, y quien no se suba a este tren, se quedará fuera del mercado»

Escudé, responsable de sostenibilidad de 011h, analiza la evolución de la normativa y las políticas públicas sobre la construcción sostenible.

Toni Escudé (011H): "El futuro es sostenible o no será, y quién no se suba a este tren, se quedará fuera del mercado"

«No hay vuelta atrás, es urgente actuar para revertir los efectos que el cambio climático tiene sobre las personas y sobre el planeta», subraya Toni Escudé, responsable de sostenibilidad de la compañía 011h.

Durante la entrevista, el entrevistado mencionó la nueva Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo, que impulsa la eficiencia energética y la descarbonización del sector de la construcción. La normativa establece que los edificios de obra nueva deberán alcanzar la neutralidad climática a partir de 2028 para el sector público y 2030 para el privado, implementando medidas para reducir las facturas energéticas y combatir el cambio climático.

Según Escudé, «los países deberán cumplir con lo establecido, lo que les obliga a seguir un modelo de negocio como el nuestro, basado en la digitalización de los procesos de construcción y el uso de materiales circulares como la madera». Las políticas verdes están ganando terreno y son positivas para la sociedad, ya que buscan dejar un mundo habitable para las futuras generaciones.

Pregunta: ¿Qué papel juega la digitalización e industrialización en su proceso de construcción? 

Respuesta: La digitalización es la base de nuestro negocio, y sobre ella crece todo lo demás. Las soluciones digitales están en todos los sectores, y nos han permitido anticiparnos a problemas, ahorrar costes y tener una mayor capacidad de precisión en el desarrollo de los proyectos. No podía ser que en una industria como en la de la construcción, tan importante en el tejido empresarial español, quedase atrás.

Nuestra propuesta de valor se basa en combinar nuestro software propio e integraciones a estándares para agilizar el proceso de diseño y construcción, automatizando tareas y entregando datos a tiempo real, factor que nos permite: reducir las emisiones de carbono hasta un 60%, acortar en un 30% los plazos de diseño y construcción, reducir en un 5% las desviaciones presupuestarias y mejorar en otro 5% la tir del proyecto.

Asimismo, la industrialización es otra pieza clave que va alineada con nuestro modelo y objetivos de negocio. La prefabricación de módulos que posteriormente serán ensamblados en nuestros edificios nos permite agilizar el proceso de forma significativa, reduciendo tiempos de construcción, mejorando la seguridad de la obra, incrementando la calidad del proyecto y ahorrando energía y agua -uno de los mayores gastos en la construcción convencional-. En este caso, la madera es nuestra mejor aliada y es un material cuyo uso ya se ha certificado en otros países, como Estados Unidos, Reino Unido, Japón o Australia, entre otros. 

P: Algún día, ¿será más habitual la construcción industrializada que la construcción tradicional? ¿Qué sensaciones les transmite el sector?

R: Ese es nuestro objetivo, de hecho. A pesar de que sea una realidad un tanto difícil, en la que la construcción industrializada sobrepase la construcción convencional, sí creemos que este tipo de forma de hacer debe de impulsarse por todos los actores que forman el sector de la construcción en España. Desde luego, las instituciones están estableciendo unos objetivos en materia de sostenibilidad que deben cumplirse para asegurar el bienestar social de la ciudadanía y del planeta. Nosotros percibimos un cambio en la forma de pensar de los grandes players.

Hemos colaborado con diferentes empresas, como Aedas, Culmia, Terra Green Living, etc., que están a favor de esta transformación que sería muy beneficiosa para todos. Pero todavía es pronto para valorar este escenario. 

P: ¿Qué medidas específicas se implementan para minimizar el consumo de energía no renovable y agua, y la generación de residuos?

R: Desde el principio trabajamos con un seguido de requisitos que en un futuro serán impuestos por las instituciones gubernamentales. Por ejemplo, nuestro modelo de negocio se basa en la construcción de edificios climáticamente neutrales, algo que fue aprobado el pasado mes de marzo por la Unión Europea como la Ley para descarbonizar el sector de la construcción. 

Desde 011h bajamos las demandas de calefacción y de refrigeración gracias al diseño pasivo y cubrimos las mínimas necesidades de los futuros inquilinos gracias a la combinación de la generación de energía renovable e instalaciones de alta eficiencia energética.

Por lo que al gasto de agua respecta, reducimos al máximo los consumos en aparatos sanitarios y apostamos por el riego de baja intensidad con la plantación autóctona, además de evaluar las posibilidades de incluir sistemas de recuperación de aguas pluviales o grises.

Por último, pero no menos importante, para el tema de los residuos empleamos el mismo principio. Primero reducimos los sobrantes mediante la industrialización, y después apostamos por la circularidad de los materiales. En este sentido, nos basamos en un modelo de construcción en el que tratamos a los edificios como futuros bancos o minas de materiales que podrán desmontarse y cuyos materiales podrán ser recuperados para ser puestos de nuevo en el mercado, convirtiendo los residuos en un activo y valor.

P: ¿Cómo cree que evolucionará la normativa y las políticas públicas en relación con la construcción sostenible?

R: No hay vuelta atrás, es urgente actuar para revertir los efectos que el cambio climático tiene sobre las personas y sobre el planeta. El mes pasado se aprobó la nueva Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo que contempla la eficiencia energética de los edificios.

Esta nueva ley contempla, entre otros muchos aspectos, el impulso de la descarbonización del sector de la construcción. Además, la nueva normativa obliga a alcanzar la neutralidad climática en los edificios de obra nueva a partir de 2028 para el sector público y 2030 para el privado, a la vez que impulsa una serie de medidas para reducir las facturas energéticas y luchar contra el cambio climático.

En este sentido, los países que formen parte de esta institución deberán cumplir con lo establecido, lo que les obliga a seguir un modelo de negocio como el nuestro, cuyas bases sean la  digitalización de los procesos de construcción y el uso de materiales circulares como la madera.

El mundo seguirá evolucionando de esta manera y todos debemos de adaptarnos a ello. Las políticas verdes van ganando terreno a lo tradicionalmente conocido, y es algo muy positivo para la sociedad, pues buscan dejar un mundo habitable para las futuras generaciones que vengan. 

P: ¿Cómo se aplican los principios del diseño pasivo en los edificios de 011h para mejorar su rendimiento energético?

R: A través del diseño pasivo podemos evaluar el clima actual y futuro de cada emplazamiento donde empezamos un proyecto. Esto nos permite  adaptarnos a este y conseguir las mejores respuestas para adquirir un confort climático sin necesidad de utilizar energía. Principalmente, este modelo se basa en conseguir calentar las viviendas con el sol en invierno, y protegerse del calor y enfriarse sin necesidad de aire acondicionado en verano. Esto es posible gracias a un buen diseño de las aperturas, su sistema de protección solar, la compacidad, una envolvente térmica adecuada, la ventilación natural cruzada y la hermeticidad al aire.

Gracias a esto, actualmente ya estamos consiguiendo mejorar entre un 20 y un 30% los requisitos mínimos exigidos por el código técnico para edificios de consumo energético casi nulo.

P: ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la construcción con madera en la actualidad?

R: Por un lado, el coste. Es un auténtico reto el poder ofrecer viviendas hechas de madera tecnológica y certificada a un precio de mercado sin evaluar los costes ambientales y sociales. Sin embargo, esto es posible, y lo será más con el tiempo, cuanta mayor escalabilidad logremos en todo el sector.

Por otro lado, otro reto que enfrentamos es el de la confianza. Entre profesionales no hay problema porque todo el mundo sabe cuáles son las ventajas que tiene la construcción en madera. Sin embargo, todavía existe un cierto desconocimiento por parte de la sociedad y seguimos encontrándonos con algunos usuarios que no terminan de vencer sus reticencias al hecho de la construcción de madera. Estos miedos, que cada vez son menos, se van superando a medida que vamos construyendo y ven las ventajas de vivir en edificios hechos de con este material.

P: ¿Qué oportunidades ve para el crecimiento de este sector en los próximos años?

R: El futuro es sostenible o no será, y quien no se suba a este tren, se quedará fuera del mercado. Aun así, salir de la zona de confort cuesta y las normativas y ayudas a la transformación deben acelerarse y ser accesibles para todos los players del sector.

En pocos años se ha podido ver en todo tipo de ferias y congresos como la sostenibilidad, la construcción en madera, la industrialización y la digitalización acaparan la atención de todos los profesionales, y que las nuevas empresas que apuestan por esto, aumentan sin parar.

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