
La promotora inmobiliaria Realia ha cerrado 2024 con un beneficio neto atribuible de 36 millones de euros, lo que supone un aumento del 47% en comparación con el ejercicio anterior. Este crecimiento se atribuye principalmente a la revalorización de sus activos impulsada por la reducción de los tipos de interés, pese a haber entregado un menor número de promociones.
La empresa registró unos ingresos totales de explotación de 133,4 millones de euros, lo que supone una disminución del 12% respecto al año anterior. Este descenso estuvo marcado por una caída del 37% en la facturación de su negocio de promociones. Durante el año se entregaron un total de 83 unidades del producto terminado en las distintas promociones, 60 menos que el ejercicio anterior.
El resultado bruto de explotación ajustado (ebitda) de la compañía experimentó un incremento del 15,5% en comparación con 2023, situándose en 67,8 millones de euros, lo que supone un aumento de nueve millones.
Las rentas generadas por el alquiler alcanzaron los 71 millones de euros, consolidándose como su principal fuente de ingresos. Este resultado supone un incremento del 1,5% en comparación con el año anterior, a pesar de la reducción del 1% en la ocupación media de sus activos terciarios en explotación, especialmente en edificios de oficinas ubicados en zonas periféricas.
El margen bruto, ajustado por las provisiones en el área de promoción residencial, alcanzó los 6,36 millones de euros, lo que representa un 17,3% de los ingresos totales de este segmento, frente a los 1,1 millones registrados anteriormente.
Al cierre del ejercicio 2024, la deuda financiera neta de la compañía se situó en unos 518 millones de euros, con un leve incremento del 0,2% respecto a los 516,9 millones del año anterior.




