
Naturgy ha decidido dar un paso estratégico y entrar en el negocio de los centros de datos en 2026. La compañía trabaja ya de forma interna para posicionarse en un sector que destaca por su elevada demanda energética y por la necesidad de grandes superficies de suelo. Para el equipo que dirige Francisco Reynés, ambas variables encajan con sus capacidades actuales. El proyecto no se articulará mediante la creación de una nueva división o filial específica. La aproximación será transversal y coordinará a los equipos de renovables, generación con gas, comercialización con grandes clientes, finanzas y área corporativa.
Dentro del sector energético, el movimiento era considerado previsible. Analistas de Barclays apuntaban recientemente a un creciente optimismo inversor respecto a la exposición de la compañía al negocio de los centros de datos. El banco británico subraya que el grupo prevé invertir más de 1.300 millones de euros hasta 2027 para digitalizar y reforzar su red eléctrica, facilitando la conexión de nuevos clientes con alta demanda.
Un mercado en expansión con foco en España
España se ha convertido en uno de los destinos más atractivos de Europa para el desarrollo de centros de datos. Las estimaciones sitúan la capacidad del país en torno a 8,3 gigavatios, lo que representa aproximadamente el 16% del total europeo. Además, la cartera de proyectos alcanza los 10,1 gigavatios y moviliza cerca de 87.800 millones de euros en inversiones. Aunque no forma parte de los grandes mercados tradicionales conocidos como FLAP-D —Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín—, el crecimiento español ha sido notable en los últimos años. Los costes competitivos de construcción y de energía han favorecido este avance. En este contexto, el planteamiento de Naturgy busca aprovechar una tendencia que combina digitalización y transición energética.
La compañía ya dio un primer paso en 2024 al firmar un acuerdo estratégico de suministro con la Asociación Española de Centros de Datos. Entre los miembros de esta entidad figuran grandes tecnológicas como Amazon o Equitix. Ese movimiento permitió a la energética empezar a mostrar sus credenciales en un negocio que ahora quiere reforzar.
Estrategia abierta y competencia creciente
La decisión de entrar en el sector está tomada y se analizan distintas fórmulas, desde alianzas hasta desarrollos propios. Naturgy aspira a aprovechar su posición en generación convencional, donde cuenta con una amplia red de ciclos combinados de gas. Estos activos podrían cobrar mayor relevancia ante el cierre progresivo de las centrales nucleares en España.
A ello se suma su cartera de puntos de conexión a la red y la capacidad para ofrecer contratos de compraventa de energía a largo plazo. Grandes compañías tecnológicas como Microsoft o Google son potenciales clientes de este tipo de acuerdos. La energética también quiere impulsar el modelo conocido como “power-land”, que combina suministro eléctrico y disponibilidad de suelo apto para nuevas infraestructuras. Para Naturgy, el auge de los centros de datos abre una nueva vía de crecimiento ligada a la transformación digital y al aumento sostenido del consumo eléctrico.




