
El Ayuntamiento de Madrid llevará al Pleno extraordinario del próximo 8 de octubre dos planes especiales que introducen cambios en el uso de determinados suelos de la capital. Las iniciativas, aprobadas inicialmente en Junta de Gobierno, afectan tanto a la posibilidad de desarrollar nuevas modalidades de hospedaje como a la construcción de vivienda protegida en alquiler.
Uno de los planes permitirá implantar distintas modalidades de hospedaje, entre ellas los aparthoteles, el denominado ‘flex living‘, las pensiones y las casas de hospedaje, en más de 240 parcelas de uso industrial distribuidas en ocho distritos. El otro adapta la normativa municipal para facilitar que pueda desarrollarse vivienda protegida en alquiler en parcelas destinadas hasta ahora a usos terciarios de oficinas, hospedaje y dotacional privado.
La segunda medida fue anunciada por el Consistorio el pasado mes de julio, cuando la Junta de Gobierno aprobó la adaptación de la normativa urbanística municipal a los nuevos regímenes especiales establecidos por la Comunidad de Madrid. El objetivo señalado por el Ayuntamiento es acelerar la construcción de vivienda protegida y ampliar las posibilidades existentes para su desarrollo.
Más opciones para construir vivienda protegida
La normativa autonómica introduce tres cambios principales relacionados con la vivienda protegida. Uno de ellos amplía la posibilidad de establecer un uso residencial alternativo en parcelas de oficinas, hospedaje y dotacional privado, siempre que las viviendas se destinen al alquiler con protección pública y mantengan ese régimen durante el periodo establecido.
La regulación también permite aumentar la densidad y la edificabilidad en determinadas parcelas sin edificar que ya estén destinadas a vivienda protegida. Esta posibilidad se extiende asimismo a parcelas pertenecientes a las redes públicas cuando se destinen a viviendas con protección pública. El tercer cambio contempla la posibilidad de implantar modalidades de alojamiento temporal en determinadas parcelas industriales vacantes situadas en suelo urbano consolidado y dentro de ámbitos de carácter residencial. En Madrid, sin embargo, la aplicación de este régimen queda condicionada a que sea compatible con el modelo urbanístico actualmente vigente.
Por este motivo, el Ayuntamiento mantiene la separación entre los usos residencial e industrial establecida por el Plan General de 1997. Quedan fuera de estas posibilidades las parcelas situadas en ámbitos industriales y aquellas cuyo uso cualificado convive con el industrial.
El ‘flex living’ llega a más de 240 parcelas
El segundo plan especial tiene como principal novedad la ampliación de las modalidades de hospedaje que pueden desarrollarse en determinados suelos industriales. La Junta de Gobierno aprobó esta iniciativa a finales de mayo y su aplicación alcanza a más de 240 parcelas distribuidas en 16 ámbitos de Arganzuela, Chamartín, Fuencarral-El Pardo, Usera, Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas-Canillejas y Barajas.
La modificación afecta a los terrenos regulados por la Norma Zonal 9 grado 3º, donde hasta ahora solo estaba permitido construir hoteles. Con el cambio, estos espacios podrán acoger otras fórmulas de hospedaje, como los apartahoteles, las pensiones, las casas de hospedaje o el ‘flex living’, siempre dentro de los ámbitos incluidos en el plan. Entre las zonas afectadas se encuentran parcelas situadas en el polígono industrial de la carretera de Burgos, el barrio del Aeropuerto, la calle Josefa Valcárcel, el entorno de Costa Rica con la M-30 y la avenida de Andalucía. El Ayuntamiento sostiene que estos terrenos han experimentado con el paso de los años un proceso de transformación hacia actividades más relacionadas con oficinas y servicios.
El Consistorio vincula esta modificación a una demanda del sector y a su estrategia para aumentar la oferta de alojamiento de corta y media estancia fuera del centro de Madrid. La medida se integra, según el Ayuntamiento, en la estrategia de descentralización turística recogida en el Plan Reside y en el Plan Estratégico de Turismo 2024-2027. El objetivo es favorecer una distribución más equilibrada de los visitantes por la ciudad y contribuir a la actividad económica y comercial de los distritos situados fuera del centro. La iniciativa forma parte del planteamiento municipal de avanzar hacia un modelo de turismo sostenible.


