
España ha comenzado 2026 con un fuerte impulso en el sector inmobiliario, consolidando su posición como uno de los destinos más atractivos para la inversión en Europa. En el primer trimestre del año, el volumen total de inversión alcanzó los 6.394 millones de euros, según el informe ‘Inversión Inmobiliaria en España Q1 2026’ elaborado por Colliers.
Esta cifra supone un incremento del 45,4% respecto a la media registrada en 2025, en un contexto en el que la Eurozona ha experimentado una caída media del 26% en el mismo periodo. La comparación refleja un claro diferencial de comportamiento a favor del mercado español.
El buen desempeño se explica por varios factores estructurales, como la fortaleza de la actividad económica, el crecimiento demográfico y la demanda sostenida en los principales mercados inmobiliarios. Todo ello en un entorno internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la cautela macroeconómica. «El mercado inmobiliario español ha arrancado el año con un dinamismo inversor claramente superior al del entorno europeo, tanto en volumen como en diversidad de producto», señala Alberto Díaz, Managing Director de Capital Markets en Colliers. Añade además que «España muestra una capacidad diferencial para atraer capital inmobiliario, gracias a su liquidez, profundidad de mercado y fundamentos de demanda».
Living impulsa el mercado inmobiliario español en el arranque de 2026
El segmento de living se ha convertido en el principal motor de la inversión inmobiliaria en España durante el primer trimestre de 2026. Con 2.386 millones de euros, concentra el 37% del total invertido y registra un crecimiento del 127% respecto a la media de 2025. Este avance está impulsado principalmente por el crecimiento del modelo multifamily o build to rent (BTR), así como por el desarrollo de vivienda asequible en esquemas de colaboración público-privada. Estas fórmulas se están consolidando como una de las grandes apuestas del capital institucional. También destacan los formatos alternativos dentro del living, como las residencias de estudiantes (PBSA) y el flex living. Estos activos ganan atractivo por su capacidad de adaptación en entornos inflacionistas y por responder a una demanda estructural sólida.
«La fuerte demanda estructural de vivienda sitúa al mercado de Living dentro de las perspectivas de inversión de los inversores institucionales para España», explica Antonio de la Fuente, Managing Director de Living en Colliers España. Según detalla, «en los tres primeros meses del año la inversión se ha centrado en la rotación de carteras existentes de vivienda en alquiler y el avance de proyectos de vivienda asequible».
Retail, oficinas y activos alternativos refuerzan el atractivo de España
Más allá del living, otros segmentos del mercado inmobiliario español también han mostrado signos claros de recuperación. El retail alcanzó los 1.140 millones de euros en inversión, lo que supone un incremento del 84,8% respecto a la media de 2025. Este crecimiento ha estado impulsado por el interés en centros comerciales, parques comerciales y activos high street prime, especialmente en estrategias Core+ y value added. El comportamiento del sector refleja una reactivación progresiva del consumo y del apetito inversor.
Por su parte, el mercado de oficinas registró 923 millones de euros, con un aumento del 58,7%. La inversión se ha concentrado en activos prime con criterios ESG y en operaciones de reposicionamiento, lo que indica una mayor sofisticación en las estrategias del capital. En conjunto, ambos sectores han contribuido de forma significativa al buen comportamiento del mercado español en este inicio de año. A ello se suma el buen desempeño de los activos alternativos. Estos activos alcanzaron los 782 millones de euros, con un crecimiento del 18,3%. Destacan especialmente los sectores de healthcare y data centers, donde España refuerza su papel como hub estratégico en el sur de Europa, impulsado por la creciente demanda vinculada a la inteligencia artificial.

