
El alojamiento flexible se consolida como uno de los grandes protagonistas del sector inmobiliario en España, con un crecimiento exponencial en los últimos cinco años y la mirada puesta en convertirse en una categoría institucional de inversión. Esta fue una de las principales conclusiones de Vitur Forum Madrid, que reunió la semana pasada a más de 300 profesionales, instituciones y operadores para debatir sobre el futuro del sector.
«El alojamiento flexible ya no es coyuntural: es una respuesta estructural a los cambios sociales y económicos. España tiene todos los ingredientes para liderar este mercado en Europa si acompaña la inversión con una regulación moderna y clara», subrayó Carlos Pérez-Lanzac, fundador de Vitur.
Normativa: seguridad jurídica como prioridad
Juristas y representantes sectoriales coincidieron en que la hiperregulación y la disparidad autonómica generan incertidumbre. «El registro único puede ser útil, pero no resuelve la necesidad de un concepto común que homogeneice a nivel nacional lo que entendemos por alojamiento flexible», apuntó Pablo Molina, socio de Garrigues.
En este contexto, la presentación de StayAlliance, Asociación Nacional de Profesionales de Alojamiento de Corta y Media Estancia, marcó un hito. «El sector necesita una voz única que aporte seguridad jurídica, marcos fiscales claros y reglas homogéneas en todo el país», defendió Asier Pereda, presidente de StayAlliance.
Inversión: del nicho a activo institucional
Los fondos internacionales coincidieron en que el alojamiento flexible ha dado el salto de tendencia emergente a activo de inversión institucional, con una demanda cada vez más consolidada. «Hace cinco años se veía como un producto más corporativo; hoy la demanda está mucho más diversificada y consolidada, y eso facilita la entrada de capital institucional», explicó Alberto García-Gasco, director de Residencial de Nuveen Real Estate.
Los operadores remarcaron, además, que el éxito del Flex Living se apoya en la escalabilidad y en un modelo más eficiente que el coliving tradicional. «No vale todo: no puedes estar en ubicaciones sin servicios, comunicaciones o zonas de interés. El flex debe acercarse lo máximo posible al modelo residencial y alejarse del hotelero, con unidades de 1 y 2 dormitorios pensadas para vivir, no solo para rotar», subrayó Ariadna Nijssen, co-head of Group Transactions en Stoneweg.
Lujo: experiencias, no solo producto
En la mesa de operadores de lujo, se destacó que el cliente ya no solo busca metros cuadrados, sino emociones y experiencias. «No hay lujo sin producto, pero tampoco sin servicio: competimos con hoteles cinco estrellas y el nivel debe ser similar», afirmó Ezequiel Salzberg, CEO de Casagrand Luxury Suites.
Los ponentes coincidieron en que la marca es clave para consolidar este segmento. «La marca da mayor rentabilidad a los inversores. En Homeclub apostamos por la diferenciación del producto, por lograr que nuestras propiedades sean reconocidas en el mercado frente a otros competidores», subrayó Sandra Cabello, CEO de Homeclub.
En este sentido, la marca se entiende no solo como un sello de calidad, sino como una garantía de consistencia en el tiempo que ayuda a construir valor y confianza, tanto para el cliente final como para los inversores.
Branded Residences: marca y valor a largo plazo
El mercado de branded residences vive un momento dulce en España, con más de 2.000 unidades y un valor estimado de 3.500 millones de euros, según datos de Branded Residences Monitor. «La marca no solo aporta valor al destino, también da confianza al comprador e impulsa la rentabilidad del proyecto», apuntó Alex Allende, director de negocio de Arum Group.
Por su parte, desde el ángulo financiero, Pedro Pérez de Sevilla, director de negocio turístico-hotelero en Banco Sabadell, subrayó que el histórico del sector hospitality es clave para acceder a financiación: «La profesionalización del operador, la calidad del proyecto y la solidez del sponsor son determinantes para que un proyecto de branded residence sea financiable».
Las branded residences se consolidan en España como un producto de largo plazo y alta exigencia en servicio, con fuerte proyección tanto en mercados vacacionales (especialmente Costa del Sol) como en proyectos urbanos, donde Madrid vive un momento de ebullición.
Media estancia: el auge del corporativo
El alojamiento corporativo de media estancia emerge como alternativa clara al hotel. “Cada vez más empresas prefieren ofrecer a sus equipos un apartamento con servicios antes que largas estancias en un hotel: es un cambio de paradigma”, explicó Samuel Toribio, director comercial de Caterina House.
En este sentido, los ponentes estuvieron de acuerdo en que «el mercado temporal está absorbiendo una demanda que antes iba al residencial«, subrayando el papel del Flex Living como fórmula intermedia que responde a nuevas necesidades sin tensionar el mercado de vivienda.
Con este debate, Vitur Forum Madrid se consolida como la cita de referencia para un sector en plena expansión.
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