
El Parlamento Europeo ha puesto el foco en la necesidad de simplificar la construcción y la renovación de viviendas como una de las vías principales para hacer frente a la crisis habitacional que atraviesa el continente. La institución considera que un complejo conjunto de normas está ralentizando proyectos clave y limitando la capacidad de respuesta ante una demanda creciente.
Según los eurodiputados, la reducción de cargas administrativas y el acortamiento de los procedimientos permitirían activar más rápidamente nuevas promociones y rehabilitaciones. El objetivo es claro: aumentar la oferta y facilitar el acceso a viviendas dignas, sostenibles y asequibles.
La comisión especial de Vivienda del Parlamento Europeo dio luz verde a su informe final sobre esta crisis, que servirá de base para futuras iniciativas comunitarias. Este documento pretende alimentar el Plan de Vivienda Asequible que la Comisión Europea presentó el pasado diciembre. Aquel plan ya planteaba flexibilizar y ampliar las reglas de ayudas de Estado para financiar el parque residencial. Ahora, el Parlamento respalda esa línea y refuerza la idea de que la simplificación normativa puede ser una herramienta decisiva.
Un acuerdo amplio con la mirada puesta en marzo
El informe fue acordado entre el Partido Popular Europeo, la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas y los liberales de Renovar Europa. El texto tiene como principal responsable al eurodiputado español del Partido Popular Borja Giménez. A falta de la aprobación final en el pleno previsto para marzo, los miembros de la comisión confían en que el consenso facilite su respaldo definitivo.
Los eurodiputados sostienen que estas medidas facilitarían y agilizarían la provisión de viviendas dignas, sostenibles y asequibles. En ese marco incluyen tanto la vivienda privada como la pública y la social. Además de dirigirse a la Comisión Europea, el Parlamento lanza un mensaje directo a los gobiernos de los Veintisiete. Les insta a adoptar un sistema fiscal eficiente para las políticas de vivienda que apoye la renovación y la nueva construcción.
Entre las propuestas concretas figura la aplicación de un tipo superreducido de IVA al suministro y la construcción de viviendas. La idea es incentivar la inversión y reducir los costes finales para promotores y compradores.
Una crisis con impacto social creciente
La Eurocámara subraya que la falta de vivienda es la forma más grave de pobreza y exclusión social. Para explicar el origen del problema, señala la limitada oferta pública y privada acumulada durante años. Entre las causas menciona la insuficiente construcción y la falta de inversión en viviendas dignas, sostenibles y asequibles durante las últimas décadas. A ello se suman el aumento del coste de la energía y un persistente desequilibrio entre la oferta y la demanda.
Los datos citados en el informe ilustran la magnitud del problema. Entre 2010 y 2025, los alquileres han aumentado un 28,8% y los precios de la vivienda un 60,5%.Este incremento ha sido especialmente acusado en el último año. La situación se agrava si se tiene en cuenta que más de una décima parte de la población urbana de la Unión Europea destina más del 40% de su renta disponible a la vivienda.



