
El Consejo de Ministros de Empleo y Política Social de la Unión Europea debatió unas conclusiones impulsadas por Dinamarca, con vistas al Plan de Vivienda Asequible, para abordar la crisis de vivienda, un problema que afecta a la práctica totalidad de los Estados miembros. Todos los países apoyaron el avance de una acción coordinada a nivel europeo, salvo Hungría, que defendió que esta materia debe seguir siendo competencia nacional.
El próximo 16 de diciembre está previsto presentar el detalle del Plan Europeo de Vivienda Asequible, que dará prioridad a la financiación, la planificación, la inclusión social y la construcción sostenible. La ministra danesa de Asuntos Sociales y Vivienda, Sophie Hæstorp Andersen, subrayó que una acción conjunta podría “promover el acceso a una vivienda segura y asequible para todos en la UE”.
Hungría expresó su rechazo a estas líneas de trabajo, argumentando que la gestión de la vivienda debe mantenerse exclusivamente en manos de los Estados miembros y que “no se necesita más trabajo a nivel europeo”.
España mostró su respaldo al plan europeo y destacó tres prioridades: articular medidas que garanticen la función social de la vivienda, frenar el uso especulativo en zonas turísticas y grandes ciudades, y crear un fondo europeo específico para impulsar vivienda asequible y rehabilitación del parque existente.
El debate se produce tras la cumbre del Consejo Europeo de octubre de 2025, en la que los líderes de la UE pidieron a la Comisión un plan ambicioso e integral para la vivienda asequible.




