
Besant Capital ha incorporado a Álvaro del Castaño como nuevo socio y co-consejero delegado (co-CEO), un cargo que compartirá con Jerónimo Bremer, fundador de la compañía. Con este nombramiento, la plataforma de inversión especializada en activos hoteleros de lujo busca reforzar su estructura directiva y preparar una nueva etapa de crecimiento internacional, con especial atención al sur de Europa y México.
La llegada de Del Castaño se produce en un momento de expansión para la firma, que cuenta actualmente con alrededor de 1.000 millones de euros en activos invertidos. Su objetivo es triplicar esa cifra hasta alcanzar los 3.000 millones de euros, apoyándose en sus inversores internacionales y en nuevas oportunidades de inversión en el mercado hotelero de alta gama.
Un directivo con más de 30 años de experiencia financiera
Álvaro del Castaño llega a Besant Capital con una trayectoria de más de tres décadas en los mercados financieros internacionales, buena parte de ella vinculada a Goldman Sachs. Durante su carrera en esta entidad ocupó puestos de responsabilidad como co-CEO de Goldman Sachs Iberia, responsable de Gestión de Patrimonios Privados para el sur de Europa y responsable de desarrollo de negocio de Goldman Sachs Asset Management en España, Portugal y Latinoamérica.
Licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid, el directivo asumirá junto a Bremer la definición de la estrategia para los próximos años. También encabezará las relaciones con inversores institucionales y grandes patrimonios internacionales, dos áreas relevantes para respaldar el crecimiento de la compañía. Su incorporación responde a la intención de Besant de avanzar hacia una estructura de liderazgo más internacional, capaz de acompañar la expansión de su cartera y de reforzar su posición en el mercado de los hoteles de lujo. La firma considera que el sur de Europa ofrece oportunidades destacadas para invertir en establecimientos singulares y ubicaciones de primer nivel.
En su primera valoración sobre el nombramiento, Del Castaño destacó el potencial de la plataforma y el trabajo realizado por su fundador. «Jerónimo ha construido una plataforma diferencial, con una combinación excepcional de capacidad inversora, conocimiento operativo y visión global», afirmó. El nuevo co-CEO también expresó su confianza en las posibilidades de crecimiento de la empresa y en su capacidad para ganar peso fuera de sus mercados actuales. Según señaló, Besant reúne «activos, talento y oportunidades extraordinarias para continuar creciendo» y está llamada a desempeñar un papel cada vez más relevante en el mercado internacional de activos reales.
Madrid, uno de los mercados estratégicos de Besant Capital
Madrid ocupa un lugar destacado en la estrategia de inversión de la compañía, que ha impulsado nuevas operaciones en el segmento hotelero de lujo de la capital. Entre sus proyectos figuran el emblemático edificio situado en el número 44 de la calle de Alcalá y el histórico Hotel Suecia, dos activos que forman parte de una cartera centrada en inmuebles singulares y emplazamientos destacados. Estas inversiones han contribuido a consolidar la presencia de Besant en uno de los mercados europeos que considera más atractivos para el sector hotelero de alta gama. La compañía se ha situado entre los inversores internacionales más activos en este segmento en Madrid, en línea con su apuesta por propiedades que destacan por su ubicación y características.
Jerónimo Bremer, que continuará al frente de la firma junto a Del Castaño, considera que el crecimiento de Besant responde a una estrategia a largo plazo y a la confianza en el potencial del turismo de lujo. El fundador subrayó que el segmento de lujo experiencial, centrado en ofrecer experiencias diferenciadas a los huéspedes, está creciendo muy por encima del conjunto del sector.
«Existe una oportunidad extraordinaria para crear una plataforma internacional de referencia en activos hoteleros de lujo», afirmó Bremer, quien también destacó la experiencia acumulada durante más de 18 años de trayectoria previa. A su juicio, la incorporación del nuevo socio refuerza la capacidad de la empresa para afrontar la siguiente fase de desarrollo, manteniendo como prioridades la excelencia, la visión a largo plazo y la alineación con sus inversores.


