InicioProtagonistas¡Viva la ofic...

¡Viva la oficina del futuro!

Manoteras

Al principio del confinamiento, la exitosa implementación del teletrabajo por parte de la mayoría de personas y empresas desató un intenso debate sobre el futuro de las oficinas. ¿Necesitarían las empresas espacios de trabajo mantener las dimensiones con esta nueva modalidad de trabajo? ¿Para qué sirven las oficinas si la gente puede ser igual de productiva desde las mesas de sus cocinas? ¿Se podría prescindir completamente de ellas?

Ya en anteriores coyunturas críticas de la cultura de trabajo se había oído hablar de la llamada “muerte de la oficina” en los círculos empresariales. Sin embargo, las oficinas en ciudades y municipios de todo el mundo se han adaptado a las nuevas circunstancias, ya sea realizando cambios de diseño, implementando diferentes distribuciones o con un nuevo uso de la tecnología.

A medida que afrontamos una de las mayores transformaciones en el lugar de trabajo de la historia moderna, las oficinas seguirán adaptándose y ya se está empezando a vislumbrar cómo va a ser este cambio.  

Aunque la situación sigue evolucionando, es evidente que para la mayoría de la gente la vida laboral no volverá a ser como antes. Parece poco probable que muchas personas pasen ahora la mayor parte de su semana laboral en una oficina, sino que lo más probable es que se adopte un enfoque mixto que combine el teletrabajo con el trabajo en remoto desde otros lugares.

Se podría esperar que esto se traduzca en una menor necesidad de espacio, pero, de acuerdo con nuestra encuesta realizada a cientos de negocios globales, solo el 8% de los usuarios prevén que van a necesitar menos espacio por empleado a raíz del Covid-19. De hecho, el 23% cree que hará falta más espacio, mientras que el 69% espera necesitar el mismo, quizás debido en parte a que más de la mitad (54%) piensa que se verán obligados a reducir los viajes internacionales.

Es más, a pesar de que haya quien prefiera seguir pasando más tiempo en casa por circunstancias personales, los indicios apuntan a que la mayoría de la gente quiere volver a esa forma de trabajar más estructurada que proporciona la oficina.

La oficina crea una delimitación entre el trabajo y la vida personal que muchos han perdido durante el confinamiento. Un estudio reciente de la Nube Atlas indica que las personas que trabajan desde casa harán un mes extra de trabajo al año si siguen con el ritmo actual.

Por lo tanto, el debate se centra ahora más en la forma que adoptarán las oficinas y no en si seguirán existiendo o no. Algunos analistas inmobiliarios han señalado un posible auge del modelo radial (hub and spoke), en el que los usuarios tienen una gran oficina en el centro de la ciudad con una serie de satélites en los alrededores.

Este puede ser el caso en grandes ciudades como Londres, pero es poco probable que funcione en ciudades como Madrid o Edimburgo y Escocia o España en general, donde las ciudades tienden a ser más pequeñas y los desplazamientos a las oficinas centrales llevan menos tiempo.

No obstante, con un parque de oficinas similar, es probable que el verdadero cambio sea la forma en que se utilizarán las oficinas del centro de la ciudad. Se espera que más empresas evolucionen hacia un modelo de oficina «estilo café», caracterizado por zonas comunes y de descanso, con más espacio para la colaboración y menos puestos fijos donde los empleados se sientan durante toda su jornada laboral.

Utilizando el espacio de esta manera, es probable que, entre reuniones fuera de la oficina y el teletrabajo, los empleados entren y salgan de la oficina a lo largo del día, y que más gente trabaje desde casa un día o dos a la semana. Casi todos los que respondieron a nuestra encuesta (un 92%) indicaron que necesitarán el mismo o más espacio colaborativo, mientras que casi la mitad (46%) esperan tener menos personas por metro cuadrado en sus lugares de trabajo.

Por lo tanto, todo apunta a que estamos llegando a un punto en el que lo que atrae a la gente a la oficina no es necesariamente el lugar físico en sí mismo, sino más bien la experiencia que ofrece.

En este sentido, la pandemia ha dado un gran impulso a la tendencia del bienestar, que ya estaba cobrando fuerza antes del brote del Covid-19.

Por supuesto, cada usuario es diferente. No habrá un enfoque único para la creación de una oficina post-confinamiento que funcione para cada empresa y sus trabajadores.

Sin embargo, estamos empezando a ver un nuevo tipo de oficina que promueve la socialización, la colaboración y el aprendizaje entre compañeros y clientes a través de un uso cambiante del espacio. Como concepto, puede que la oficina que conocíamos haya muerto, pero viva la oficina del futuro.

B-Exclusives

Latest news