InicioProtagonistasUna nueva Bau...

Una nueva Bauhaus europea

José Antonio Granero, arquitecto socio fundador de Entreabierto y presidente del Consejo Rector del Instituto de Estudios Inmobiliarios Financieros, analiza la creación de una nueva Bauhaus como parte del plan de recuperación post Covid.

Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunció el pasado 16 de septiembre en su discurso ante el Parlamento Europeo, la creación de una nueva Bauhaus como parte del plan de recuperación post Covid-19, cuyo objetivo será impulsar un movimiento cultural y sostenible en los países que integran la UE.

“Crearemos una nueva Bauhaus europea, un espacio de co-creación donde arquitectos, artistas, estudiantes, ingenieros y diseñadores trabajarán juntos, (…) este no es solo un proyecto ambiental o económico; debe ser un nuevo proyecto cultural para Europa”.

La Unión Europea ve una oportunidad de crear una nueva estética común nacida de la necesidad de renovar y construir edificios más eficientes energéticamente. La reconversión energética y la descarbonización forman parte de las medidas climáticas que constituyen el núcleo del ambicioso plan de recuperación del coronavirus de la UE, que se enmarcan en la Renovation Wave, que destinan 750.000 MM€ a acciones climáticas, entre las que está la rehabilitación masiva de edificios. La edificación representa cerca del 40% de las emisiones de GEI, esto significaría adelantar el objetivo de convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro en 2050. 

“El mensaje era, vamos a crear el estilo y la arquitectura de nuestro tiempo, una arquitectura que ayude a nuestras ciudades a ser más verdes y también a reconectarnos con la naturaleza”, dice Kadri Simson, Comisario Europeo de Energía.

El mero alcance de las acciones climáticas que se están considerando podría ser la oportunidad de avanzar hacia una visión continental compartida. Pero no es una cuestión de una marca de estilo o de diseño, sino de una actitud, como pensar y abordar los problemas. Es el momento de unir a arquitectos, ingenieros y urbanistas en un proyecto colectivo que deben protagonizar administraciones públicas, empresas promotoras y fondos de inversión junto a empresas de energía y entidades financieras, para la intervención en el parque construido.

Se usa la Bauhaus en cierto sentido como una metáfora para el pensamiento innovador, para romper límites y que el diseño se haga cargo de los problemas cotidianos. Es tiempo de arquitectura y planificación, de pensar, arreglar cosas, renovar y reutilizar en una visión del progreso, que vaya acompañada de una nueva estética de responsabilidad medioambiental y en armonía con la naturaleza, como signo de identidad y modernidad. Es el momento de soluciones flexibles integradas a cada lugar, a cada sociedad, clima o paisaje, que huya de soluciones estandarizadas pues lo que vale en Frankfurt o Varsovia, puede no servir en Atenas o Barcelona.

El planteamiento de un nuevo modelo productivo basado en la industrialización y nuevas tecnologías, ligado a la sostenibilidad y la transición ecológica, que actúe sobre nuestro entorno y mejore nuestro hábitat, supone una oportunidad sin precedentes para la arquitectura en España y en un sector inmobiliario tractor de actividad económica y empleo.

Esta necesidad de rehabilitación energética debería producir en España una renovación arquitectónica radical del parque construido, centrado especialmente en los desarrollos de las periferias urbanas de los años 50 y 60, que vaya más allá del cambio de calderas, la instalación de paneles solares o mejoras del aislamiento y responda de forma equilibrada a todas las necesidades.

Hablamos de arquitectura, habitabilidad y confort, imagen e identidad, espacios de relación exterior-interior, de uso comunitario y cubiertas verdes; y todo ello mediante incrementos de edificabilidad,  reordenación del espacio libre y generación de nuevas redes de equipamientos.

Esos ámbitos, por sus condiciones físicas y de clima, calidad de servicios e infraestructuras de comunicaciones, tienen el reto de convertirse en espacios de calidad de vida y de oportunidad para el desarrollo profesional y creación de nuevos hogares. Se trata de favorecer la implantación mixta de actividades económicas y áreas residenciales, en zonas degradadas junto a equipamientos de ocio, deporte y cultura, así como los servicios de calidad ligados a la salud y el bienestar. Nuevos productos inmobiliarios que requieren una explotación y gestión diferente.

Hay una doble responsabilidad, por un lado de las administraciones públicas para generar un nuevo marco regulatorio y normativo que permita la innovación y no se cierre en soluciones antiguas presididas solo por el control de la plusvalía y la edificabilidad, y que no tienen en cuenta las formas, usos y tipologías que demanda la nueva sociedad.

Otra responsabilidad está en los agentes del sector inmobiliario y la industria de la construcción. El proyecto arquitectónico es el hilo conductor de ese proceso, y debe tener en consideración además del diseño, los aspectos económicos, jurídicos, sociales, culturales y de gestión. Es el momento de desarrollar nuevos procedimientos de proyecto integrado, en que todos los agentes colaboramos desde el inicio, evitando la competencia que solo se enfoca en el precio final y que es extraordinariamente ineficiente, que llevan a reestudiar y modificar el proyecto y las soluciones varias veces, y que terminan encareciendo todo el proceso en coste y tiempo.  Pero esto ya da para otro capítulo…

B-Exclusives

Latest news