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La apuesta de Inditex y otros grandes grupos por el online impacta en el inmobiliario

Grandes grupos textiles como Inditex y entidades bancarias han anunciado el cierre de su tiendas y sucursales en favor del ecommerce, un movimiento que afectará a la ocupación de inmuebles.

Zara Bruselas
Tienda de Zara en Bruselas, del grupo Inditex.

El pasado miércoles, el grupo Inditex, el mayor grupo de moda del mundo, anunciaba un importante ajuste en su red comercial. La compañía, con más de 7.400 tiendas repartidas en 90 países, llevará a cabo el cierre de entre 1.000 y 1.200 establecimientos, de las que unas 300 serán en España, para poner el foco exclusivamente en aquellas » de más calidad», aseguró su consejero delegado, Pablo Isla, durante la presentación de resultados de la compañía.

El anuncio se enmarca dentro de la estrategia iniciada en 2012 de optimización comercial por el que el dueño de Zara, Massimo Dutti y otras seis enseñas apostaba por cerrar los locales más pequeños en favor de tiendas más grandes y eficientes. En el caso de estas 1.200 tiendas a cerrar, la clausura no se produce por razones económicas, esgriman desde Inditex, sino por una «visión a largo plazo», que incluye dar más peso al canal de venta online, con el objetivo de que suponga un 25% de los ingresos totales en dos años frente al 14% que representaba al cierre del ejercicio 2019.

Inditex no es la única que ha puesto el foco en el ecommerce. El Corte Inglés, cuyos representantes tuvieron ayer una reunión por videoconferencia con los Reyes de España para explicarles sus planes de reapertura de sus grandes almacenes, también ha potenciado tras la pandemia su servicio online.

La apuesta de Zara y El Corte Inglés no es exclusiva para los grandes grupos de distribución. Banco Sabadell por su parte ha acelerado el plan de ajuste de la red de sucursales que tenía previsto acometer a lo largo de 2020 aprovechando la situación generada por el coronavirus. Así algunas de las oficinas que se cerraron por el estado de alarma -cerró en torno al 30% de toda su red- no volverá a abrir. Para este ejercicio, Sabadell tenía previsto clausurar un total de 235 sucursales.

Por su parte, ING se convirtió ayer en la primera gran empresa que acelera la implantación del teletrabajo tras el coronavirus ofreciendo la posibilidad a sus 1.400 empleados de trabajar en remoto ‘sine die’.

Todas estas decisiones empresariales tienen un impacto directo en el negocio inmobiliario. En el caso de Inditex, los expertos del retail creen que el cierre de este millar de tiendas no supondrá un problema para las principales arterias comerciales del país pero sí para los centros comerciales secundarios, con una clara redefinición de los formatos actuales.

«El desarrollo del negocio de venta online, incluida la logística de entregas y de retorno, ha influido en la estrategia de concentración de tiendas del grupo Inditex, centrándose en las más rentables y de mayor dimensión. Esta estrategia ya se había anunciado hace dos años afectando, principalmente, a tiendas localizadas en centros comerciales secundarios que prácticamente disfrutaban de un 100 × 100 de rentas variables. El impacto de esta estrategia tienen una gran visibilidad en el grupo Inditex, por su posicionamiento multimarca y la capilaridad de su red comercial pero no creemos que la ejecución de esta estrategia incida en las principales arterias comerciales de las ciudades españolas ya que el movimiento más lógico supondrá moverse desde la periferia y desde centros comerciales secundarios precisamente al centro de las ciudades; y, aunque otras firmas puedan tener estrategias similares, la implantación de las mismas no tendrá un impacto significativo en comparación con la del grupo Inditex», explica Pedro Barrera, director de Retail de Colliers International.

«El sector retail y de servicios está evolucionando hacia modelos adecuados a las necesidades de los consumidores mediante innovación y con el foco en sostenibilidad en todos los tipos de producto y servicios al consumidor final ya desde hace tiempo, con un mix en el que se busca el equilibrio entre comercio de calle, atención presencial y online. Cada compañía analiza y decide su equilibrio y la tendencia que vemos es que las tiendas seguirán, si bien evolucionadas con tecnología y nuevas fórmulas que mejoren la experiencia de compra y las ventas. De hecho, por lo que nos avanzan nuestros compañeros en Asia, aunque el footfall aún no ha llegado al 100%, las ventas sí lo han hecho en centros comerciales por ejemplo y algo similar estamos comprobando en los primeros días de apertura en España, la afluencia de público es mucho mejor de la esperada. No creemos que los ejes comerciales o los centros vayan a sufrir desocupación, sino transformación, y es en lo que trabajamos, comenta por su parte, Luis Espadas, executive director y responsable de Retail en Savills Aguirre Newman.

Algo diferente será el impacto de la reducción de oficinas bancarias en el mercado español, apuntan los expertos. «España es uno de los principales países a nivel mundial en densidad de oficinas bancarias por 100.000 habitantes. El proceso de consolidación de sector financiero español ya provocó un cierre masivo de sucursales que aún tiene recorrido para su optimización. Tanto los efectos del teletrabajo, como el de una potencial consolidación adicional entre entidades financieras españolas provocará el abandono de muchas de las actuales sucursales y su adaptación a nuevos usos. La puesta en el mercado de estos activos provocará una mayor oferta de superficie disponible y en ubicaciones comerciales favorecerá la contención del incremento de rentas«, augura Neil Livingstone, managing director de Capital Markets de Colliers.

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