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Los dueños de Estel renuncian a su proyecto de lujo en Barcelona por la normativa de Colau

Gidwani, propietario del edificio Estel, antigua sede de Telefónica en Barcelona, ha decidido ponerlo en venta por las políticas de las administraciones catalanas en materia de vivienda.

edificio estel fuente agas

El edificio Estel, que acogió la sede de Telefónica en Barcelona durante años, acaba de ponerse oficialmente en venta. Los planes de los empresarios indios Dinesh Gidwani y Jairam Mangharam Gidwani para este inmueble, en el que se iban a construir viviendas de lujo, han llegado a su fin.

La puesta a la venta del edificio es la respuesta de Gidwani a las políticas de las administraciones catalanas en materia de vivienda, entre ellas, la que más les preocupa es la nueva normativa que limita el precio de los alquileres, según informa El Confidencial.

El precio al que sale al mercado Estel supera los 300 millones de euros, según informan fuentes cercanas a la operación a Brainsre.news. Además, aseguran que ya existen algunas ofertas.

No obstante, «se están considerando varias opciones, incluida la venta, pero no sólo ésta, ya que también se están estudiando otras alternativas, como alianzas locales para futuros desarrollos”, han asegurado estas fuentes.

Se trata del mayor proyecto de vivienda de alto ‘standing’ que se está levantando actualmente en el centro de Barcelona. Sus 73.000 metros cuadrados de edificabilidad contaban inicialmente con licencia para hacer hasta 421 pisos y 575 plazas de garaje, además de una galería comercial.

Sin embargo, nada más hacerse Gidwani con la propiedad del inmueble, en 2018, el Consistorio paralizó las obras, alegando que estaban realizando trabajos no amparados por la licencia.

El dueño, en contra de la normativa

Poco después, el Ejecutivo de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, aprobó la normativa que obliga a los promotores a reservar un 30% de los nuevos desarrollos residenciales a vivienda pública. Estel consiguió esquivar esta regulación alegando que su solicitud de nueva licencia fue un mes anterior a la nueva normativa.

A cambio, tuvo que reducir en una tercera parte el número de viviendas, con lo que la promoción quedó en 277 hogares, es decir, 144 pisos menos de los inicialmente previstos.

Las fuentes consultadas apuntan que estas viviendas iban a sacarse al mercado en régimen de alquiler. Por lo que la nueva normativa que limita el precio de los alquileres supone un problema para Gidwani, que tras dos años y medio desde que desembarcó en Barcelona, ha optado por marcharse.

Con esta decisión, la antigua sede de Telefónica sigue sumando proyectos fallidos. En 2007, el fondo de capital riesgo Carlyle, a través de uno de sus vehículos, adquirió a la operadora el inmueble por 220 millones de euros con la idea de promover viviendas de lujo.

Pero el estallido de la burbuja llevó a la ruina este proyecto, que acabó en un concurso del que salió en 2014, cuando fue adquirido por Platinum Estates por 56 millones con la idea de promover un hotel de lujo de la cadena Hyatt y cerca de 200 viviendas de lujo.

No obstante, estos planes tampoco salieron adelante debido a la moratoria hotelera aprobada por el Gobierno de Colau, oportunidad que aprovechó Gidwani para adquirir el inmueble con la vista puesta en transformarlo en pisos de lujo, opción que tampoco ha sido posible llevar adelante.

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